La Fórmula 1 reaccionó rápido ante las críticas y tomó una decisión de último momento: la FIA anunció un cambio inmediato en el reglamento que impactará directamente en la clasificación del Gran Premio de Japón. La medida apunta a corregir uno de los aspectos más cuestionados del nuevo reglamento 2026: la gestión de la energía eléctrica.

Tras apenas dos carreras disputadas bajo la nueva normativa, equipos, pilotos y fabricantes coincidieron en que las sesiones de clasificación habían perdido intensidad. Con motores que dependen en un 50% de la energía eléctrica, los pilotos se veían obligados a priorizar la recarga por sobre el ataque, levantando el ritmo en curvas donde históricamente se buscaba el límite.

Ante este escenario, la FIA, junto a los equipos de F1 y los fabricantes de unidades de potencia, acordaron reducir el límite máximo de recarga de energía por vuelta en clasificación, que pasará de 9 a 8 megajulios (MJ) a partir de este fin de semana en Suzuka.

Según explicó el organismo en un comunicado oficial, la decisión fue tomada de forma unánime y tiene como objetivo “mantener el equilibrio entre el uso de la energía y el rendimiento del piloto”, devolviendo protagonismo a la habilidad al volante.

En términos prácticos, al contar con menos energía para recuperar, los autos no necesitarán levantar tanto el ritmo en ciertos sectores. Si bien esto implicará una leve pérdida de velocidad total, podría permitir vueltas más agresivas y espectaculares.

De acuerdo al medio especializado The Race, este ajuste podría reducir hasta en cuatro segundos el uso del llamado “superclipping”, una fase en la que los motores entran en modo recarga incluso en plena aceleración, afectando el rendimiento.

Este cambio es apenas una solución inicial. La FIA ya trabaja en una modificación más profunda que podría implementarse tras el parón posterior a Japón, con la mira puesta en el Gran Premio de Miami.

Uno de los pilotos más críticos del sistema fue Charles Leclerc. El monegasco remarcó que la clasificación había dejado de premiar el riesgo: “Era una pena que en curvas como las 8 y 9 de Suzuka ya no empujáramos al máximo, sino que estuviéramos gestionando energía”, explicó.

Sin embargo, el piloto de Ferrari valoró el ajuste: “Vamos en la dirección correcta. Aún no es la solución perfecta, pero puede devolverle el carácter a circuitos como Suzuka, donde el piloto debe marcar la diferencia”.

La Fórmula 1 atraviesa así una etapa de adaptación a su nueva era híbrida, buscando el equilibrio entre eficiencia energética y espectáculo. Y mientras se afinan detalles, la clasificación vuelve a estar en el centro del debate.

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