Max Verstappen se prepara para afrontar uno de los desafíos más especiales y peligrosos de su carrera deportiva. El actual tetracampeón de Fórmula 1 debutará este fin de semana en las legendarias 24 Horas de Nürburgring, una de las competencias de resistencia más emblemáticas del automovilismo mundial.
Lejos de conformarse con participar, el neerlandés dejó en claro cuál será su objetivo en el temido “Infierno Verde”. “Es una de las carreras más importantes del año. El objetivo principal es ganar”, aseguró en declaraciones publicadas por su sitio oficial.
Verstappen compartirá el Mercedes-AMG GT3 del equipo Verstappen Racing junto al español Dani Juncadella y los pilotos Jules Gounon y Lucas Auer, dentro de una estructura gestionada por Team Winward Racing.
El piloto de Red Bull atraviesa una etapa en la que busca nuevos desafíos fuera de la Fórmula 1, especialmente en un contexto donde reconoció no sentirse completamente satisfecho con las actuales regulaciones de la máxima categoría.
“Es el circuito más alocado del mundo y una de las carreras del año. Por eso estamos aquí”, afirmó el neerlandés, que llega a la prueba tras miles de vueltas virtuales en simuladores, herramienta clave para adaptarse al complejo trazado alemán.
“Para mí, todo empezó en el simulador. He dado miles de vueltas para aprenderme el circuito y competí muchas veces en las 24 Horas virtuales de Nürburgring. Cuando llegué acá en la vida real, conocer la pista no fue el problema”, explicó.
Sin embargo, Verstappen reconoció que manejar en el trazado real implica un desafío completamente diferente: “Se trataba de entender los nuevos bordillos, los niveles de agarre y sentir las fuerzas g y las compresiones reales del coche”.
Uno de los momentos que más expectativa le genera al campeón de F1 será la conducción nocturna en un circuito considerado entre los más peligrosos del planeta. “Probablemente será la mejor sensación. Estás solo, dándolo todo en la noche. El coche suele ser más rápido por la noche, así que tengo muchas ganas”, confesó.
Nürburgring es famoso no sólo por su dificultad técnica, sino también por las cambiantes condiciones climáticas, la estrechez de la pista y el constante tráfico de autos más lentos, factores que convierten a esta competencia en una verdadera prueba de supervivencia.
Aun así, Verstappen mantiene intacta su ambición competitiva. “¿El éxito? Significa ganar. Es muy sencillo, por eso estamos aquí. Sé que no será fácil, pero ese es el objetivo”, remarcó.
Además del costado deportivo, el neerlandés también destacó el trabajo que viene realizando con Verstappen Racing para impulsar talentos provenientes del simracing hacia el automovilismo real. “Quería crear oportunidades para que pilotos virtuales pudieran dar el salto al mundo real, y eso ya está funcionando”, señaló.
El campeón neerlandés sale de su zona de confort y busca conquistar una de las carreras más exigentes del planeta.
DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar
