Carlos Alcaraz volvió a referirse a la relación que mantiene con Jannik Sinner, el gran rival de esta nueva era del tenis mundial. Con Novak Djokovic como único sobreviviente del histórico Big 3 tras los retiros de Roger Federer y Rafael Nadal, el italiano y el español se transformaron en las principales caras del circuito y vienen dominando los torneos más importantes desde 2024.

En una entrevista concedida a Vanity Fair, el murciano analizó cómo conviven la competencia feroz dentro de la cancha y el respeto mutuo fuera de ella. “Estamos mostrando al mundo que podemos salir a jugar y dar lo mejor, intentar hacernos el mayor daño posible deportivamente hablando, intentar ganarnos y luego fuera de la cancha ser simplemente dos chicos que se llevan muy bien”, expresó.

Además, Alcaraz destacó el impacto positivo que ambos generan mutuamente en sus carreras: “Nos ayudamos mutuamente a sacar nuestra mejor versión, estamos luchando por el mismo objetivo, pero no hace falta odiarnos por querer lo mismo”.

Sin embargo, también reconoció que construir una amistad profunda en medio de semejante rivalidad no resulta sencillo. “Cuando compites a este nivel, tener una amistad cercana es complicado. Se puede tener, yo estoy totalmente a favor, pero son procesos largos”, explicó el actual número dos del ranking mundial.

En ese sentido, el español evitó comparaciones apresuradas con las grandes rivalidades de la historia del tenis: “No es comparable a las rivalidades históricas del tenis, porque todavía nos quedan muchos años por delante. Ojalá sigamos jugando muchas veces más, muchas finales, y repartiéndonos los grandes torneos”.

Por otro lado, Alcaraz también abrió su costado más personal y habló sobre las exigencias que implica sostenerse en la élite desde tan joven. “Sé que estoy viviendo una vida soñada, la vida con la que soñaba, pero a veces desearía tener más momentos para mí mismo, para hacer cosas que haría un chico de 22 años”, confesó.

El tenista español admitió además que intenta no pensar demasiado en la duración de su carrera para evitar sentirse abrumado. “Soy consciente de que tengo muchísimo por delante, e intento no pensar que me quedan 12 ó 15 años de carrera porque me agobio. No quiero llamarlo vértigo, pero tampoco quiero acabar llevando una vida monótona que me convierta en esclavo del tenis”, señaló.

Mientras tanto, Alcaraz continúa recuperándose físicamente y regresará al circuito tras la gira de polvo de ladrillo, lo que lo obligó a perderse torneos importantes como Roland Garros. Del otro lado, Sinner atraviesa un momento espectacular: ya está en los cuartos de final del Roma Open, donde enfrentará a Andrey Rublev, y acumula una impresionante racha de 31 victorias consecutivas en torneos Masters 1000.

Esta rivalidad que promete marcar una época en el tenis mundial. Tanto Alcaraz como Sinner aparecen como los grandes herederos de una generación histórica y cada nuevo cruce entre ambos despierta la expectativa de millones de fanáticos.

DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar