El mundo del tenis atraviesa horas de máxima tensión a pocos días del comienzo de Roland Garros. Las principales figuras del circuito profesional elevaron su reclamo contra los organizadores de los Grand Slam y amenazan con llevar adelante un fuerte boicot si no hay cambios en el reparto económico de los torneos.
La polémica tomó fuerza luego de que se conociera que los jugadores reciben cerca del 15% de los ingresos generados por los Grand Slam, un porcentaje considerablemente menor al de otros grandes eventos deportivos. La situación generó malestar entre las estrellas del circuito, que consideran insuficiente el reparto actual pese al aumento anunciado por Roland Garros para esta edición.
Según informó el diario francés L’Équipe, los tenistas ya acordaron una primera medida de protesta para este viernes: limitar sus conferencias de prensa a solo 15 minutos y rechazar entrevistas personales con medios oficiales y cadenas con derechos televisivos.
La tensión escaló todavía más después de las declaraciones de Aryna Sabalenka, actual número uno del ranking femenino, quien dejó abierta la posibilidad de una medida mucho más drástica.
“El show lo ponemos nosotros. Sin nosotros no habría torneo ni entretenimiento. Merecemos un porcentaje mayor. Quizás en algún momento boicoteemos los Grand Slam”, expresó la bielorrusa, dejando en claro el fuerte descontento que existe puertas adentro del circuito.
Entre los jugadores que firmaron una carta abierta reclamando una reestructuración económica aparecen nombres de enorme peso como Jannik Sinner y otras figuras destacadas del tenis mundial, algo que encendió todas las alarmas en París.
Desde la Federación Francesa de Tenis intentaron bajar la tensión con un comunicado oficial donde lamentaron las medidas tomadas por los jugadores, aunque también reconocieron la necesidad de abrir nuevas instancias de diálogo.
“Estamos dispuestos a mantener conversaciones constructivas para darle a los jugadores una mayor participación en la toma de decisiones y avanzar en un modelo más equilibrado”, señalaron desde la organización.
Mientras tanto, las negociaciones avanzan contrarreloj para evitar un verdadero papelón internacional en uno de los eventos más importantes de la temporada. Incluso Wimbledon ya comenzó reuniones preventivas con representantes de los jugadores para evitar que el conflicto continúe creciendo.
Roland Garros comenzará oficialmente el próximo 24 de mayo y se extenderá hasta el 7 de junio, pero el clima en París ya está lejos de ser el habitual. En medio de amenazas de boicot y reclamos millonarios, el tenis mundial atraviesa una de las crisis políticas más importantes de los últimos años.
La expectativa es enorme y las próximas horas serán decisivas. En caso de no llegar a un acuerdo, Roland Garros podría quedar marcado por una protesta histórica de las máximas figuras del tenis internacional, algo que pondría en jaque al segundo Grand Slam de la temporada.
DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar
