La escalada del conflicto en Medio Oriente obligó a la Fórmula 1 a descartar el regreso del Gran Premio de Bahréin y encendió las alarmas sobre las carreras de Qatar y Abu Dhabi. La FIA y Liberty Media analizan alternativas para garantizar el desarrollo del campeonato.

La temporada 2026 de la Fórmula 1 atraviesa un momento de máxima incertidumbre. El recrudecimiento del conflicto bélico en Medio Oriente llevó a la FIA y a Liberty Media a descartar la posibilidad de reincorporar el Gran Premio de Bahréin al calendario y puso bajo análisis la realización de las últimas carreras del año en Qatar y Abu Dhabi.

Mientras el campeonato se prepara para disputar el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps, décima fecha del calendario, la principal preocupación ya no pasa únicamente por lo deportivo. El futuro del calendario y la logística de las escuderías ocupan el centro de la escena.

La temporada ya sufrió un fuerte recorte al pasar de 24 a 22 Grandes Premios, luego de las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudita, previstas originalmente para abril. Sin embargo, la posibilidad de perder también las fechas de Qatar y Abu Dhabi dejaría el campeonato con apenas 20 carreras, un escenario que no se registraba desde la temporada 2020, afectada por la pandemia.

La guerra frustró el regreso de Bahréin

La organización había avanzado en las negociaciones para reubicar el Gran Premio de Bahréin entre las carreras de Azerbaiyán y Singapur. Sin embargo, la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán modificó completamente los planes.

Los recientes ataques sobre bases militares estadounidenses en la región incrementaron la preocupación por la seguridad y llevaron a la Fórmula 1 a descartar nuevamente el circuito de Sakhir como alternativa para recuperar una fecha del calendario.

La FIA analiza distintas alternativas

Con la necesidad de cumplir los compromisos comerciales con patrocinadores y las cadenas de televisión, Liberty Media estudia diferentes opciones para evitar nuevas cancelaciones.

Entre las posibilidades aparece el regreso de Istanbul Park, en Turquía, aunque el circuito necesita trabajos de adecuación en sectores de seguridad antes de recibir nuevamente a la máxima categoría.

También se analizan circuitos europeos como Portimao e Imola, aunque la logística representa un desafío importante. Tras la gira europea, todo el equipamiento de los equipos está programado para trasladarse hacia Azerbaiyán, Singapur, Estados Unidos, México y Las Vegas, lo que dificultaría una modificación de último momento.

Una decisión que deberá tomarse antes de Zandvoort

La FIA y Liberty Media fijaron como fecha límite el Gran Premio de Países Bajos, previsto para el 23 de agosto, cuando se reanudará la actividad tras el receso de verano. Para entonces deberán confirmar el calendario definitivo o anunciar los cambios necesarios.

El desenlace de la temporada está programado para desarrollarse durante tres fines de semana consecutivos entre el 21 de noviembre y el 6 de diciembre, pero todo dependerá de la evolución de la situación geopolítica en Medio Oriente.

Mientras tanto, equipos, pilotos y organizadores siguen de cerca cada acontecimiento, conscientes de que las decisiones que se adopten en las próximas semanas serán determinantes tanto para el aspecto deportivo como para el negocio y la logística de la Fórmula 1.

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