
Ya no es el niño maravilla, aunque se autodefine como un «veterano joven» con sus 32 años recién cumplidos. Sus prematuros campeonatos llegan hasta ocho a nivel mundial, seis de ellos en MotoGP, pero desde el 2019 no corre en Argentina. Mucho pasó desde entonces, con la recordada lesión del brazo en 2020 y sus múltiples operaciones, un regreso a las pistas que se frenó por un recurrente problema de diplopía y cuando al fin se reincorporó, dejó su histórico vínculo con Honda para pasar a Ducati. Todo esto vino con el chip del nuevo Marc Márquez, listo para el Gran Premio de Argentina. Antes de viajar a Termas de Río Hondo para correr del 14 al 16 de marzo visitó el Audi Lounge, recibido por las altas esferas de Ducati en Argentina, para hablar con la prensa y remarcar que está para grandes cosas.
«Cada Márquez es diferente, el de hoy no es mejor ni peor«, respondió a la consulta de Campeones, sentado frente los invitados especiales, entre los que se encontraba el Embajador de Italia, Fabrizio Lucentini, vínculo con el país que fabrica las motos rojas. «La gente cree que tomo menos riesgos que antes y no, yo asumo los mismos riesgos cada vez que salgo a pista«, continuó el español. «Lo que sí trato es de gestionar cuándo. Antes era en todas las vueltas y ahora intento gestionar cuándo«, señaló.
«Ducati no ha ganado nunca en Termas de Río Hondo, a ver si este año lo podemos hacer»
Como siempre recuerda, «es un circuito que me gusta y hace cinco años que no pude venir por múltiples lesiones. Pero aposté por el mejor equipo, con la mejor gente y la mejor moto«, remató. Por varias situaciones siente fortaleza para repetir victoria, como en 2014, 2016 y 2019. Además, viene de ganar la primera carrera de la temporada con un histórico resultado, nunca antes visto, con dos hermanos en el 1° y 2° lugar de un Gran Premio: «No hay palabras y se lo decía a mis amigos, parecía un sueño porque con mi hermano tenemos una relación estrecha, siempre vivimos juntos y compartimos mucho«.
«Le dije al equipo: ‘Pisemos suelo porque esto recién empieza y vamos a una nueva carrera’»
Hay un gran cambio con el paso a Ducati, el año pasado con la moto semi oficial (de la temporada anterior) y en 2025 siendo parte del equipo oficial. «Hace dos años tomé una decisión que ahora sabemos que fue inteligente, pero entonces no sabía si era estúpida«, admitió. Explicó que «sin resultados deportivos puedes perder la pasión» y en algún momento señaló que seguir con un proyecto de desarrollo podría ser «malgastar» los años de rendimiento de elite, por ejemplo, si seguía en la escuadra anterior.
«Siento que estoy en el momento y el lugar correcto para luchar por el mundial»
También habló de la batalla que puede llegar a intensificarse con su compañero de equipo, Francesco Bagnaia. Márquez remarcó que «estas situaciones las afrontas muy diferente cuando tienes 20 años que cuando tienes 32, porque entiendes cosas y tienes un punto de vista diferente«. Por supuesto, reconoció que cada uno quiere ser campeón mundial, personalmente, pero que ambos tienen claro un objetivo mayor con Ducati Factory. «Los dos entendemos que a fin de año debemos pintar el número 1 de rojo; yo quiero el 93 rojo y él quiere el 63 rojo. Cada uno luchará por sus intereses, pero siempre con respeto«, respondió.
Fuente: Campeones