4 April, 2025

Hay leyendas que solo pasan por el deporte una vez en la vida. Estrellas fugaces, con un talento a la altura de pocos individuos en el transcurso vital de los tiempos. Alex Pereira nació para ser uno de ellos: su lucha desde bien temprano con el alcohol, que sumió su rutina al embriagador y tormentoso sabor de una botella de whiskey, forjó el kickboxer que atormentó a todo un planeta y que pudo hacer historia en Glory, la organización más reputada del planeta. Una disciplina que salvó a Poatan del abismo fue el lienzo en blanco del mito que hoy el mundo conoce.

16 años tenía la criatura cuando descubrió el kickboxing. Desesperado por encontrar una solución a sus problemas, el joven compartía un infernal trabajo de 12 horas al día en un taller de reparación con el cuero y el crin de los guantes y las espinilleras. Belocqua Wera, entrenador del gimnasio local donde Pereira entrenaba, bautizó al brasileño con el apodo Poatan, tras percibir la potencia en el golpeo que poseía aquel chico y desvelar sus raíces Patatxó, tribu de la que también procedía su familia. Era un tipo de pocas palabras, pero de muy malas pulgas.

El año 2013 supuso un punto de inflexión en la vida de Alex Pereira. Tras debutar como amateur en kickboxing, el brasileño decidió abandonar el alcohol e implicar su vida en un deporte en auge en su país, donde grandes leyendas habían situado el nombre de Brasil en la cúspide de la disciplina durante años. Tres combates en la ciudad de Guaruja conforman los credenciales con los que Poatan logra saltar al profesionalismo, para dibujar una rúbrica que hoy brilla más que nunca.

Un año después, Glory llama a la puerta de Alex Pereira. Poatan había vencido a todos en Brasil, y la mayor organización de kickboxing del planeta quería contar con sus servicios. Allí, la estrella brasileña logró completar un debut de ensueño tras noquear a Dustin Jacoby en Zagreb, lejos de casa. Esa misma noche, logró también derrotar a Sahak Parparyan por decisión, y realizar una carta de presentación inigualable en la élite de la disciplina.

Poatan pudo alternar desde entonces una fructífera carrera en kickboxing entre Glory y las ligas nacionales en Brasil. Sin embargo, un combate cambió el transcurso de su carrera para siempre: Israel Adesanya, el coloso que noqueaba a infinitud de rivales en Asia, fue víctima del competidor por partida doble en el año 2017, en un combate donde el nigeriano tuvo que abandonar el ring conectado a una bombona de oxígeno tras la gravedad de la derrota. Una estrella acababa de nacer.

Alex Pereira coronó en Glory Kickboxing después de su puesta en escena: el brasileño consiguió ser monarca de peso mediano dentro de la organización y noqueó a tres de sus cinco oponentes en sus respectivas defensas del títulodonde también subió de categoría y añadió a su palmarés el campeonato de los semipesados. El ‘coco’ de la disciplina tenía ya nombre y apellidos y, entre defensas de sus correas mundialistas, comenzó a formalizar una carrera dentro de las artes marciales mixtas.

El contendiente brasileño abandonó Glory tras perder el título mundial del peso semipesado ante Artem Vakhitov en 2021, pero dejó un legado que es hoy intachable dentro de la corporación y de la disciplina: en 15 peleas como competidor oficial de la empresa, Poatan logró 11 triunfos, donde anestesió a seis aspirantes de la manera más devastadora posible. Además, la promotora logró condecorar al brasileño con unos honores al alcance de muy pocos deportistas. Alex Pereira recibió el honor en 2023 de ser el tercer miembro del Salón de la Fama del prestigioso conglomerado, junto a los nombres de Joe Valtellini y Semmy Schilt.

La historia tomó un color de leyenda una vez más tras su retiro del kickboxing. Alex Pereira formaliza hoy una de las carreras deportivas más brillantes en la historia de los deportes de contacto, y unos logros que merecen el respeto con el que Poatan subirá al octágono el próximo sábado para competir ante Magomed Ankalaev. Tal y como logró formalizar en su antigua disciplina, el brasileño quiere cerrar un ciclo profesional con un nuevo año de ensueño dentro del octágono más famoso de todos los tiempos.


Fuente: Mundo Deportivo