
Marc Márquez terminó tercero la carrera del domingo en Japón. El español logró remontar desde la novena posición y volvió a sumar un buen podio. A pesar de ello, no pudo luchar en ningún momento por victoria.
El de Cervera no llegaba en la mejor de las condiciones físicas a la cita en Motegi por problemas gástricos y aseguró que la carrera le obligó a estar muy tenso durante las 24 vueltas. Faltaron adelantamientos pero no emoción.
“Ha sido una carrera intensa mentalmente, sobre todo de no fallar. Tipo rally, tratar de ser constante. Seguramente aburrida para el espectador pero en este circuito cuando te acercas a un rival es muy difícil de adelantar“, dijo en DAZN al acabar.
“Lo más divertido fue la primera vuelta. Ha sido intensa por lo atrás que salíamos. Yo he hecho una buena vuelta, Martín lo ha hecho mejor pero Miller incluso mejor. El que iba delante estaba abriendo paso y ha sido muy bonito”.
Problemas de salud y con los frenos
Marc no pasó una buena noche previa a la carrera. Tuvo problemas en la tripa y no estaba al 100% físicamente antes de salir. No obstante, con la adrenalina y un paracetamol eso estaba solucionado. Lo que no salvaba una pastilla eran los problemas de freno.
“Es verdad que en las primeras vueltas en grupo ha aparecido otra vez el problema con los frenos, lo que hace que sea imprevisible lo que va a pasar, ahí me ha pasado algún piloto porque no podía frenar donde quería, luego he pasado a Brad Binder y he podido ser constante, pero los dos primeros ya estaban muy lejos”, señaló.
“Cuadrando todo y siendo perfectos podemos estar con ellos, los de delante, pero no tenemos la capacidad de recuperarles tiempo, cuando se nos escapan. Intentándolo me he ido largo en la curva 1 y ahí ya me he dedicado a gestionar a Enea Bastianini, que me da mucho miedo en las últimas vueltas”, expresó para terminar.