5 April, 2025

Laia Sanz sonríe tras un gran Dakar 2024, el mejor de los tres que ha disputado en coche. Con un vehículo con solo tracción trasera (4×2), teniendo que pilotar con la necesidad de resguardar la mecánica porque no dispone de una estructura oficial ni piezas ilimitadas, Laia compitió de forma inteligente y brilló con una gran 15ª posición ante más de 40 coches de máxima categoría, los T1+ 4×4, coches mejores que el suyo, al que ella no puede aspirar (por ahora) por falta de cartera o un gran apoyo oficial. Laia sueña con ese paso tras aumentar su increíble registro: lleva 14 ediciones acabadas de 14 posibles de la carrera más dura del mundo.

Todo ello, después de un Dakar clave para ella. En 2023 sufrió muchos problemas en su vehículo y eso generó alguna duda sin fundamentos. Un ‘run run’ que debía cortar de cuajo. Un año después, lo logró. Demostró que con un coche más fiable, la catalana puede ser muy rápida y a la vez cuidar la mecánica hasta el mínimo detalle corriendo de forma inteligente para firmar otra gran actuación dakariana.

Felicidades por su Dakar.

Muchas gracias. Ha sido un buen Dakar, sobre todo con las sensaciones con las que volvemos. Es lo que buscábamos, especialmente después de un año pasado muy duro, hemos vuelto con muy buenas sensaciones, con un resultado que ha sido muy bueno y que podía haber sido todavía mejor. Y con mucha motivación para el año que viene.

Un Top-15 en el Dakar actual, con la de coches que hay de máxima categoría, es un enorme resultado.

Sí. Hemos de pensar que ahora con el nuevo reglamento, que se introdujo hace tres años, hay los coches T1+ (4×4), que son los de máxima categoría, los mejores. Había 45 coches así, 45 coches top. Y luego hay los 4×2 (de dos ruedas motrices), que éramos 25, y hemos conseguido ser terceros de esta categoría. Fuimos segundos durante gran parte del Dakar, pero al final, con problemas tontos en la segunda semana se nos escapó esa segunda plaza. Pero estamos muy contentos porque estuvimos luchando contra todos esos T1+ y al final llevar un T1+ es el objetivo final, lo que queremos acabar llevando. Para mejorar este resultado o luchar por un Top-10 es necesario llevar un T1+.

Tras los problemas que tuvo su coche durante el Dakar de 2023, necesitaba dar un golpe sobre la mesa en este Dakar 2024. ¿Le pasaba esa necesidad de tener que acabar el Dakar con un buen resultado de cara a no arriesgar tanto?

Más que acabar, creo que era tener buenas sensaciones como las que hemos tenido, de vernos rápidos y de demostrar que podemos estar ahí. Sí es verdad que no hemos hecho ninguna etapa para brillar, pero hemos estado cerca. Hemos estado en muchas ocasiones rodando entre los 10 primeros, hemos hecho un 14º, un 16º y muchas veces un Top-20. Es positivo y sobre todo saber que podemos estar ahí. Es con lo que nos quedamos tanto Gerri (Maurizio Gerini, su copiloto) hemos tenido muy buenas sensaciones y sabemos que tampoco nos hemos vuelto locos y no hemos arriesgado mucho. Y sabemos que tenemos el nivel para estar más adelante.

Usted ha ido al Dakar con un coche de tracción 4×2, con solo tracción trasera. ¿Qué supone eso contra 4×4 en el Dakar?

En las dunas es donde perdíamos más. Es donde nos descolgamos de mucha gente. Un tracción trasera frente a un 4×4 no tienes nada que hacer. Pero estamos contentos porque mejoramos mucho respecto al año pasado, entendimos mucho mejor el coche y el coche era bastante mejor que el del año pasado. Hemos ido rápidos también en las dunas s nos comparamos con los 4×2 y nos quedamos con eso. Y en un Dakar con tantas dunas como el de 2024, pierdes mucho tiempo respecto a los 4×4. Pero es verdad que en etapas más rápidas y de piedra, este coche va muy bien. Pero es que los T1+ ahora van bien en todos lados. Antes un T1 iba mejor en arena e iba un poco peor en etapas rápidas. Y ahora los T1+ son mejores en todos los lados.

“Un tracción trasera frente a un 4×4 no tienes nada que hacer. Estamos contentos porque mejoramos mucho respecto al año pasado, . pero es que los T1+ ahora van bien en todos lados”

Laia Sanz

Con este coche tuvo que trazar diferente en las dunas. Y además se encontró con que en el final de la etapa maratón, de 600 km de dunas, el embrague le empezó a patinar. ¿Qué hizo?

Nos entró un momento de pánico. Es verdad que nos defendimos muy bien el primer día y tuvimos que aflojar el ritmo por el tema del consumo, porque no llegábamos a hacer 400 km y vimos que el consumo estaba siendo muy alto y aflojamos. Pero incluso así el ritmo no estaba siendo malo y hubo partes de la etapa que rodamos con cuatro por cuatros y no se iban muchísimo. Pero en la segunda parte de esta etapa de 48 horas, a poco de empezar el embrague empezó a patinar y de hecho paramos y pensábamos que estábamos fuera del Dakar. Y dijimos: “¿Qué hacemos en medio del Empty Quarter? (el desierto de arena más grande del mundo). Pues vamos a intentarlo hasta que muera el coche”.

Pero salimos de ahí teniendo claro que a lo mejor durábamos 10 o 20 kilómetros, pero nos quedaríamos parados. Faltaban 100 km de todo dunas y lo que hacíamos era no subir el coche de vueltas porque cuando subías de medio gas el embrague empezaba a patinar muchísimo. Entonces íbamos en segunda, tercera y en las dunas buscabas el paso más fácil, dando muy poco gas, dejando correr el coche para no matar el embrague del todo. Fuimos vigilando muchísimo. Fue una etapa muy estresante y pensábamos que no llegábamos. No es una avería como pueden ser otras que sabes que vas a perder una hora u hora y media pero vas a llegar. El embrague… ahí te quedas hasta que venga alguien y hubiese sido un desastre. Nos hubiéramos quedado fuera del Dakar.

¿Qué piensa en esos momentos? Quizás su forma de afrontar esos momentos de máxima tensión pueden ser claves para que la gente afronte sus problemas del día a día.

Yo creo que el Dakar te enseña a intentar saber solucionar las cosas con lo que tienes o tirar ante los problemas. Y así fue. Este día del embrague, pues si no patina y yendo a pocas revolucionas, intentas llegar hasta donde puedes. O el día que se nos rompió la rótula e íbamos a tres ruedas. Pues también bajamos del coche y dijimos: “no tenemos todo el material para arreglarlo y además si tenemos que esperar al camión serían 5 horas. Quedan 5 horas y vamos a intentar llegar así”. Y así fue. Tuvimos un poco de suerte porque eran dos cosas graves, que si hubieran pasado de otra manera no hubiéramos podido seguir, pero creo que lo gestionamos bien”.

“El Dakar te enseña a intentar saber solucionar las cosas con lo que tienes o tirar ante los problemas”

Laia Sanz

Laia Sanz, piloto del Dakar con KH-7 y el Astara Team

Laia Sanz, piloto del Dakar con KH-7 y el Astara Team Manel Montilla

¿En el momento que sabe que está pilotando a tres ruedas, qué piensa? ¿Qué se nota?

Íbamos muy despacio, porque íbamos a tres ruedas. Además teníamos la experiencia previa del año pasado. Los hermanos Coronel llegaron también a tres ruedas y Gerri, que es un tío muy positivo, me dijo: “Si ellos llegaron a tres ruedas, nosotros también Faltan 10 kilómetros”. Lo único es que rezamos para que no hubiese ningún paso de piedra difícil ni ninguna duna. Tuvimos la suerte de que era bastante plano y pudimos llegar. Pero obviamente no tienes mucha dirección, el coche hacía un poco lo que quería y era muy estresante. Además perdíamos tiempo. Nos estábamos jugando la segunda posición de la categoría 4×2 y alguna posición en la general. De hecho Lavielle (Christian) quedó el 12º al final del Dakar y yo al final quedé la 15ª, cuando en ese momento de ir a tres ruedas estábamos luchando con él por posición. Sientes un poco de impotencia, pero al mismo tiempo dices: “¡Buah! Si llegamos, habremos salvado el Dakar muy bien”. Nos hubiéramos quedado tirados si nos hubiera ocurrido un poco antes. Serradori tuvo ese mismo problema a 60 km del final y tuvieron que remolcarle.

En la etapa 10 marcó el cuarto mejor tiempo en el primer parcial del día, pero luego sufrió algún problema en el coche que le hizo aflojar.

Es lo que decía. Estamos súper contentos, pero es una lástima que en las 3 o 4 etapas que estuvimos ahí, no acabar de brillar, porque ese día íbamos cuartos, y aunque era el kilómetro 50 estábamos ahí con el nivelazo que hay. Quizás no hubiéramos acabado cuartos, pero quizás sí hubiéramos hecho un Top-10 cómodamente, porque perdimos bastante tiempo y aún así nos quedamos cerca. Esto anima, el verte ahí. Pero da también más rabia porque era un día para brillar y hacernos ver. Ese pantallazo lo tengo guardado. Hay que seguir trabajando y estoy segura de que irá saliendo.

¿Físicamente ha sido un Dakar duro?

Físicamente, sufría en moto. En coche también es duro, pero no tiene nada que ver. Sufres más la tensión mental o quizás es más estresante que en moto. Porque en moto el límite eres más tú, lo que aguante tu físico, tu técnica y correr más o menos. Pero en coche a veces lo que limita es la mecánica y hay sitios que tienes que aflojar, que te sientes lento pero al final esa es la manera de no tener problemas. Y los pinchazos… hubo momentos de no tener ruedas de recambio y de tener que llegar como sea y ves una piedra y cierras los ojos pensando en no pinchar. Pero bien.

“En moto el límite eres más tú, lo que aguante tu físico, tu técnica y correr más o menos. Pero en coche a veces lo que limita es la mecánica y hay sitios que tienes que aflojar”

Laia Sanz

En cualquier momento se puede acabar un Dakar.

¡Claro! Una tontería como tener un pinchazo de más en una etapa de piedra si estás lejos de la meta.. no llegas. Por una rueda puedes tener que esperar al camión de asistencia 7 horas y que se te vaya al traste todo el trabajo de todo el año.

Hablaba de las motos. ¿Usted ahora qué piensa cuando ve una moto en pista?

Nosotros en la pista pasamos a los últimos de las motos, los que van más justitos, pobres, y ahora les veo y digo: ¡Vaya ganas y qué hacía yo aquí tantas veces! Pienso que estaba loca, totalmente. El otro día lo hablaba con Dani Oliveras, que también pilotó en moto en el Dakar y ahora es copiloto de Yacopini, y lo decíamos: “¿qué se nos perdió aquí tantos años? En ese momento lo disfrutas, pero ahora lo ves y dices: “estábamos locos”.

“Cuando veo las motos ahora digo: ‘estábamos locos'”

Laia Sanz

Ha acabado 14 veces de 14 posibles el Dakar. 11 en moto y 3 en coche. Nunca ha abandonado. ¿Es algo único?

Aquí en España no lo ha hecho nadie. De Villiers sí que acabó muchos Dakar y un piloto de camión sé que también acabó muchos Dakar. Pero aquí en España, nadie.

Laia Sanz, piloto del Dakar con KH-7 y el Astara Team

Laia Sanz, piloto del Dakar con KH-7 y el Astara Team Manel Montilla

¿Cómo se siente?

Hemos vuelto orgullosos del trabajo que hemos hecho y del equipo Astara, también del coche. Hemos tenido mejores herramientas y el coche ha funcionado bien, también equipo y mecánicos. Y hemos hecho un gran trabajo de saber dónde podíamos correr, de aflojar donde debíamos, Gerri también navegó muy bien y yo piloté muy bien. Volvemos contentos y motivados porque sabemos que podemos estar más adelante.

¿Cree que el mensaje de que puede estar ahí arriba ha llegado?

No lo sé. Y si no ha llegado tendremos que repetir y seguir picando piedra. Creo que el mundo de los coches es muy difícil por los presupuestos que se mueven. Pero si no creyera que puedo estar ahí, no estaría luchando. Creo que podemos estar ahí y no pararé hasta conseguirlo. Hay que seguir haciendo bien el trabajo. Al final hay cosas que no dependen de ti. Pero lo que depende de ti lo tienes que hacer muy bien. Y lo estamos demostrando. Si no llega este año, espero que llegue al siguiente. No lo sé. Seguiremos trabajando.

¿Necesitaba que llegara un Dakar así?

Seguro. Y es muy positivo. Estoy en una época en la que necesito demostrar y mucho apoyo. Y ha sido bueno el demostrar a nosotros mismos pero sobre todo de puertas afuera. Yo sabía que podía estar ahí también el año pasado, pero al final nos fue todo muy mal desde el principio. Y tras un Dakar tan malo necesitas un Dakar así para ti mismo, para la confianza, para toda la gente. Ha sido muy positivo.

¿Cree que ha cerrado alguna boca? Porque quizás el Dakar de 2023 generó alguna duda en algunas personas.

Seguro que sí. Porque también tuve que oír algunas cosas… y tuvimos muchos problemas que no dependían de nosotros. Y este año se ha visto claro con un coche que ha funcionado mejor, un equipo de mecánicos que ha funcionado muy bien, que hemos cuidado el coche y que hemos cuidado la mecánica y que hemos hecho un buen resultado con las herramientas que teníamos. Pero creo que aún puedo dar mucho más y me quedo con eso. Nos queda mucho por aprender, tenemos mucho margen de mejora y espero ir dando pasitos. Este año teníamos mejor coche y equipo que el año pasado y el espero que el año que viene espero dar otro pasito y demostrar que podemos estar ahí.

“El año pasado tuve que oír algunas cosas… y tuvimos muchos problemas que no dependían de nosotros. Y este año se ha visto que hemos cuidado el coche y que hemos hecho un buen resultado con las herramientas que teníamos”

Laia Sanz

Laia Sanz termina su 14º Dakar

Laia Sanz termina su 14º Dakar Astara

Y usted solo lleva tres años en coche. Hay muchos otros pilotos con mejor coche y muchos más años de experiencia y se ven superados por una Laia que solo lleva 3 años en coche.

Sí. Tres años en coche y sin tampoco hacer un programa completo como otra gente sí tiene la oportunidad de hacer, de hacer rallies durante todo el año y llegar al Dakar súper rodado. Nosotros vamos de Dakar a Dakar prácticamente y solo corro la Extreme E, que ahí haces muy pocos kilómetros. Son km de calidad, porque aprendes muchísimo, pero de rally raid solo hemos hecho el Dakar y no corrimos ni el Rally de Marruecos, que es lo que hay que hacer para llegar fuertes. Me quedo con eso: hemos hecho tres años. Con mi evolución en Extreme E, compitiendo en igualdad de condiciones, el año pasado fuimos muy rápidos. Y a seguir trabajando para ver si podemos ir teniendo oportunidades.

Solo faltan tres días para que concluya la 46ª edición del Rally Dakar y el objetivo para Laia Sanz es mantener su excelente clasificación en la general, donde por tercer día consecutivo se encuentra en 15ª posición

Laia Sanz, en el Dakar 2024

¿Recuerda cómo fue el momento que se subió por primera vez hace tres años en un coche tras dejar la categoría de motos?

Al final, nadie nace enseñado. Y la experiencia de la moto en el Dakar te ayuda muchísimo a saber leer el terreno, a entender la carrera, pero hay que aprender a conducir. Y a pesar de que los que venimos de la moto tenemos mucho feeling aprendemos rápido, obviamente necesitamos kilómetros y un aprendizaje. Y también gracias a Carlos (Sainz) y estar en su equipo (de Extreme E) creo que hemos adelantado ese aprendizaje, pero para aprender necesitas kilómetros. No hay más secretos.

¿Qué le dijo Sainz tras este Dakar?

“Yo ya dije que podías hacer de los 15 primeros”, me dijo. No he podido hablar mucho con él. Hemos hablado un poco de Extreme E, que empieza pronto. Tendremos oportunidad de hablar más. Estoy alucinada con todo lo que ha hecho en este Dakar, que tiene mucho mérito. Creo que ha sido uno de los Dakar con más nivel técnico en coches, de pilotos, también además está llegando una nueva generación muy rápida… así que tiene mucho mérito.

¿Su siguiente paso cuál es? ¿Un programa más completo para seguir mejorando? ¿Otro coche? En este mundo manda el dinero…

Manda el dinero. El objetivo es mejorar, pero si no podemos intentaremos… no lo sé, volver al Dakar con el mismo coche y hacerlo mejor. No hay más. Hay que seguir trabajando. Espero que me llegue el momento de hacer kilómetros, de ir con un 4×4 y tengo ganas de ver realmente dónde está mi límite. Ahora hemos tenido buenos medios y buenas herramientas, pero al final no es lo mismo cuando estás en un equipo oficial, que te cambian medio coche todos los días. Ahí puedes ir a otro ritmo, obviamente, puedes apretar más, arriesgar más… y soy consciente de que íbamos con buenas herramientas pero que había que cuidar el coche. Y en las piedras no pasábamos tan rápido como probablemente pasaríamos. Estamos contentos con el Dakar que hemos hecho, pero queremos más y sabemos que podemos estar más adelante.

“Manda el dinero. El objetivo es mejorar, pero si no podemos, intentaremos… no lo sé, volver al Dakar con el mismo coche y hacerlo mejor. No hay más. Hay que seguir trabajando”

Ya lo dijo una vez, pero hay que destacarlo. Para usted lo fácil hubiese sido volverse a las motos, con un contrato a largo plazo y podría vivir tranquilamente sin romperse la cabeza buscando un presupuesto muy difícil de lograr para ir al Dakar en coche en buenas condiciones.

Sí, pero soy un poco cabezona y un poco masoca y supongo que me va la marcha, me van los retos. Lo hice en moto. Empecé con el trial y me compliqué la vida yendo al Dakar, pero al final fui Top-10 en el Dakar y estuve en equipos oficiales. Así que hay que soñar un poco. Si lo hice en la moto, ¿por qué no llegar a conseguirlo en los coches? Es más complicado porque no depende tanto de lo buen deportista que seas o lo que trabajes, o tu disciplina. A veces depende de otras cosas, pero seguiremos trabajando para tener esa oportunidad.

Laia Sanz y Maurizio Gerini han completado la etapa crono 48 horas manteniéndose dentro del Top-20 de la general (17ª en Ultimate) pese a pilotar un dos ruedas motrices en las dunas de una etapa que ha sido la primera gran criba del Dakar 2024

Laia Sanz y Maurizio Gerini, en el Dakar 2024

Misma reflexión de Carlos Sainz, que siempre destaca su lado de “soñador”. Creyó que podía ser campeón del mundo de rallies y lo hizo. Y continuó soñando y logrando metas.

Es esa filosofía. Si te acomodas y no sueñas… estaría haciendo trial, habría ganado muchos más títulos pero seguiría en el trial. Y seguramente viviría de ello y todo hubiera sido más fácil y más cómodo. Pero me gusta salir de esa zona de confort, porque también tengo mis sueños y mis retos. Conseguí cosas inimaginables en moto y por qué no pensar en poderlo conseguir en coche. Es un camino largo y duro, pero espero ir escalando.