En 66 minutos certificó Carlos Alcaraz su pase a los octavos de final del Open de Australia. Una clasificación de récord, porque es la primera vez que llega a esta ronda en Melbourne, mejorando la tercera ronda de 2022, y por el tiempo que empleó.
Contó con la ayuda de un rival que sufrió una pesadilla. El chino Juncheng Shang, 18 años y nº 140 mundial, se retiró lastrado por una lesión en el muslo derecho y tras comprobar que Alcaraz es inmisericorde cuando tiene una misión en pista. No dio un respiro el murciano, que pasó ronda por 6-1, 6-1, 1-0 y abandono.
El primer partido en el circuito principal de Charly, 20 años y nº 2, contra un adversario más joven, en el 201 como profesional, se consumió en un suspiro en la central.
Situación ideal para Alcaraz, que además se quitó una piedra en el camino sin tener que intervenir. El estadounidense Tommy Paul, con quien está 2-2 en el palmarés, no le espera en octavos, ya que desaprovechó dos bolas de match y acabó entregándose al serbio Miomir Kecmanovic, que se impuso por 6-4, 3-6, 2-6, 7-6 (7) y 6-0 en 3h.57′.
No supone el serbio, 24 años y nº 60, ni mucho menos una perita en dulce, como señala su carrera y su igualado antecedente con Alcaraz, ante quien cedió 6-7 (5), 6-3 y 7-6 (5) en los cuartos de Miami 2022. Si bien, Paul siempre supone un reto diferente para el español, a quien pone en problemas cada vez que se encuentran.

Carlos Alcaraz juega una devolución de revés ante Shang Juncheng.
Un día perfecto en resumen para Alcaraz, que llega a las rondas de las verdad listo para pelear por el título y el número uno mundial que defiende Novak Djokovic en este Grand Slam.
Se esperaba más de Shang, invitado de la organización, pero mandaron las circunstancias. Formado en Estados Unidos, desde los 16 exhibiendo un futuro prometedor, sin embargo no le acompañó el físico y tampoco el ritmo trepidante que impuso desde el golpe inicial Alcaraz, que le enseñó otra velocidad de juego, la que demanda la élite. El español ahondó la herida que traía del vestuario el asiático, reciente semifinalista en el ATP de Hong Kong y que precisa más experiencias al mejor de cinco sets para que su cuerpo se adapte a ese tipo de esfuerzos.
Una lección para Shang, un trámite consumido por Charly, que hizo su trabajo hasta que el asiático dijo basta. Pidió asistencia médica, con masajes en el muslo dolorido, pero no aguantó más. Habló con su equipo, lo dejó. No tenía nada que hacer en ese encuentro, estaba siendo barrido.

Juncheng Shang en acción contra Carlos Alcaraz.
Ni en condiciones perfectas hubiera podido inquietar a un Alcaraz en estado de gracia, explotando la larga pretemporada. Se preparó a conciencia, va disparado.
“Será la primera vez que juego la segunda semana aquí, es especial. Vine buscando mejorar el resultado de 2022, es el momento de seguir adelante, jugar cada vez mejor y, con suerte, pasar más rondas”, significó el tenista de El Palmar antes de dejar el Rod Laver Arena.
Es el más joven jugador que encadena siete presencias consecutivas en octavos de un Grand Slam. superando el registro de precocidad de Bjorn Borg, pero “yo los récords que realmente quiero batir son los que está batiendo Novak (Djokovic), son los que me propongo para mi carrera.

Carlos Alcaraz intenta consolar a Juncheng Shang
Fuente: Mundo Deportivo