Faustino Oro завершó su participación en el Open de Menorca con una situación particular: no se presentó en la última ronda y perdió los puntos en juego. Sin embargo, el balance general de su semana en España fue altamente positivo y reafirma su crecimiento en el circuito internacional de ajedrez.
El joven argentino cayó por incomparecencia ante el kazajo Alisher Abdsattar, lo que lo dejó en la posición 52° del certamen. Más allá de ese cierre, su rendimiento previo había sido más que destacado: sumó seis victorias, una tabla y una sola derrota en las primeras ocho rondas.
Oro volvió a demostrar que puede competir de igual a igual en torneos de alto nivel, en los que buscaba sumar su última norma de Gran Maestro (GM). Sin embargo, una cuestión reglamentaria le impidió siquiera aspirar a ese objetivo.
El reglamento exige enfrentar al menos a tres Grandes Maestros durante el torneo, condición que no se cumplió debido al emparejamiento. Esto dejó sin efecto cualquier posibilidad de alcanzar la norma, independientemente de su rendimiento sobre el tablero.
Lejos de frustrarse, el joven argentino mostró madurez y claridad al referirse a su presente. En declaraciones al periodista español Leontxo García, expresó: “Simplemente intento jugar al ajedrez, no me preocupo por otra cosa. Si juego bien, el título de GM va a venir solo”.
Además, agregó: “Sé que le puedo ganar a cualquiera e intento no concentrarme en lo que se dice en redes. Probablemente ya juego como Gran Maestro, así que tampoco es una preocupación”.
Sosa, el mejor argentino
Por su parte, Tomás Sosa fue el argentino más destacado del torneo al finalizar en la cuarta posición con 7.5 puntos, firmando una actuación sobresaliente en el Open de Menorca.
El certamen dejó buenas sensaciones para la delegación nacional y, especialmente, para Faustino Oro, que sigue dando pasos firmes en su camino hacia la élite del ajedrez mundial.
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