En una final cargada de emociones disputada en el estadio La Cartuja de Sevilla, el Atlético de Madrid no logró coronarse y cayó por 4-3 en la tanda de penales frente a la Real Sociedad, tras igualar 2-2 en los 90 minutos reglamentarios y el alargue.

El encuentro tuvo un inicio impactante: a los pocos segundos de juego, Ander Barrenetxea abrió el marcador con un cabezazo que sorprendió a toda la defensa colchonera, firmando uno de los goles más rápidos en la historia de la Copa del Rey.

Lejos de desmoronarse, el equipo de Diego Simeone reaccionó y encontró la igualdad a los 18 minutos gracias a Ademola Lookman, quien definió con calidad tras una buena combinación ofensiva.

Sin embargo, antes del descanso, un error de Juan Musso derivó en penal para la Real Sociedad, y Mikel Oyarzabal no falló desde los doce pasos para devolverle la ventaja a los vascos.

En el complemento, el Atlético buscó con insistencia pero sin claridad hasta que, a los 82 minutos, apareció Julián Álvarez con un zurdazo espectacular desde la puerta del área que se clavó en el ángulo e igualó el partido, desatando la locura de los hinchas.

El empate llevó la definición al alargue, donde ambos equipos tuvieron chances pero no lograron romper la paridad. Así, todo se resolvió en la tanda de penales.

Allí, el arquero Unai Marrero se convirtió en figura al contener los remates de Alexander Sorloth y Julián Álvarez. Si bien Juan Musso logró atajar un disparo, no alcanzó para revertir la serie.

Con este resultado, el Atlético dejó pasar la oportunidad de sumar el noveno título en la era Simeone, quien ya había conquistado la Copa del Rey en 2013 y acumula un total de ocho trofeos al mando del club.

La Real Sociedad, en tanto, celebró un nuevo título en su historia y coronó una campaña sólida con una consagración inolvidable.

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