La Federación Internacional del Automóvil aprobó modificaciones clave en el reglamento de unidades de potencia de la Fórmula 1. Los cambios buscan reducir los problemas de gestión energética que generaron críticas de pilotos y aficionados durante la temporada 2026.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) confirmó oficialmente una serie de modificaciones en el reglamento de las unidades de potencia de la Fórmula 1, una decisión que apunta a corregir algunos de los problemas detectados durante la nueva era técnica iniciada en 2026.
Las modificaciones fueron aprobadas por el Consejo Mundial del Deporte Motor tras varias reuniones entre la FIA, la Fórmula 1 y los fabricantes involucrados en el campeonato. El principal objetivo es reducir la dependencia de la energía eléctrica y devolver mayor protagonismo al motor de combustión interna.
Durante los primeros meses de la nueva normativa, varios pilotos manifestaron su preocupación por la excesiva gestión energética necesaria para completar las carreras sin perder rendimiento en sectores clave. Situaciones observadas en circuitos como Albert Park y Suzuka despertaron críticas tanto dentro como fuera del paddock.
Cómo cambiarán los motores desde 2027
Actualmente, las unidades de potencia presentan una distribución cercana al 53% de energía proveniente del motor de combustión y un 47% del sistema híbrido. Sin embargo, ese equilibrio comenzará a modificarse progresivamente.
Para la temporada 2027, la FIA aprobó un aumento cercano al 5% en el caudal de combustible. Esto permitirá que la potencia del motor de combustión pase de aproximadamente 400 kW a 420 kW.
Al mismo tiempo, la potencia generada por el sistema eléctrico MGU-K se reducirá de 350 kW a 300 kW en condiciones normales de carrera, manteniéndose únicamente los 350 kW en los modos específicos de adelantamiento.
El cambio será aún más profundo en 2028. Con un incremento total del caudal de combustible cercano al 13%, la potencia del motor de combustión alcanzará los 450 kW, consolidando un reparto de energía estimado en un 60% proveniente del motor térmico y un 40% de la parte eléctrica.
Más seguridad y más tiempo de pruebas
La FIA también introducirá un nuevo modo denominado “boost para lluvia”, diseñado para mantener niveles adecuados de rendimiento en condiciones de baja adherencia o escasa visibilidad. Este sistema busca mejorar la seguridad sin aumentar la potencia total de los monoplazas.
Además, debido a la complejidad de la actual reglamentación técnica, los equipos contarán con una jornada adicional de ensayos antes del inicio de la próxima temporada. Las pruebas de pretemporada pasarán de tres a cuatro días, permitiendo una mejor adaptación a los cambios mecánicos y electrónicos.
La Fórmula 1 ya piensa en el futuro
Más allá de las modificaciones previstas hasta 2028, la FIA confirmó que continúan las conversaciones sobre la próxima generación de motores que se utilizarán después de 2030.
Entre las alternativas que se encuentran bajo análisis aparecen los motores V8 alimentados por combustibles sostenibles, una posibilidad que gana cada vez más respaldo entre fabricantes, equipos y aficionados.
Con estas medidas, la Fórmula 1 busca encontrar un equilibrio entre innovación tecnológica, sostenibilidad y espectáculo deportivo, atendiendo las demandas de pilotos y seguidores que reclamaban carreras menos condicionadas por la gestión energética.
DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar
