Mientras los rumores sobre una posible llegada de Pedro Acosta al equipo oficial Ducati empiezan a tomar fuerza, Pecco Bagnaia atraviesa un momento de reflexión profunda. El bicampeón de MotoGP dejó en claro que su ambición sigue siendo continuar en Borgo Panigale, pero que antes necesita recomponerse como piloto tras dos temporadas que no resultaron sencillas.
En ese contexto, el italiano tuvo palabras muy positivas para su actual compañero, Marc Márquez, con quien comparte el box del Ducati Lenovo Team. “Marc no me ha sorprendido porque sé que es una persona inteligente, con mucha experiencia y madurez. Desde el principio logramos crear un buen ambiente en el box y trabajar bien en los tests”, explicó Bagnaia.
Tras consagrarse campeón del mundo en 2022 y 2023, Pecco sufrió un duro golpe en 2024, cuando perdió el título de manera ajustada frente a Jorge Martín, y en 2025 no logró sostener el nivel esperado, finalizando cuarto en el campeonato. Una realidad que también observa Ducati antes de sentarse a negociar una eventual renovación.
Bagnaia reconoció que durante la última temporada ambos tomaron caminos técnicos diferentes, pero destacó la actitud del español: “Él logró dominar la temporada, mientras que yo tenía dificultades. A pesar de ello, cuando pudo, intentó ayudarme”, reveló, poniendo en valor la convivencia con el ocho veces campeón del mundo.
Consultado por los antecedentes de Márquez en Honda, donde llegó a admitir que priorizaba soluciones que no siempre beneficiaban a sus compañeros, el italiano fue claro: “No pienso en eso. Ducati nos permite ir en dos direcciones diferentes. Nuestras motos eran similares, pero con algunos detalles distintos”.
En cuanto a su futuro contractual, Bagnaia evitó apurar los tiempos. Con su vínculo vigente hasta finales de la temporada, aseguró que hoy no es una prioridad firmar: “Mi ambición siempre ha sido quedarme en Ducati. Pero ahora cambia el reglamento y no se sabe cuál será la moto más competitiva. Primero quiero empezar bien el año y luego decidir”.
Desde lo deportivo, el pedido de Pecco es concreto: volver a empezar desde una base conocida. “En Motegi la moto se adaptaba a mi estilo y conseguí un gran resultado. En Malasia también era rápido antes del pinchazo. Si logramos mantener ese nivel, puedo volver a luchar”, explicó, pensando ya en los próximos tests.
Bagnaia también se mostró conforme con el prototipo probado en Valencia y apuntó a pequeños ajustes: mejorar la tracción y el control con el acelerador. La consigna es clara: recuperar sensaciones, competitividad y confianza.
Mientras Ducati define su futuro y el de sus figuras, con un 2026 que promete ser clave para el rumbo de Pecco Bagnaia y del equipo más dominante de la era reciente de MotoGP.
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