20 February, 2024

Santiago Carreras tiene la particularidad de que sus impactos generan un efecto inmediato. Lo hizo cuando debutó en Jaguares, lo repitió cuando hizo su aparición en los Pumas. En este Mundial, procurará dar un golpe mayor. Carreras es, por habilidad, el jugador más desequilibrante con que cuenta el seleccionado argentino en Francia 2023, donde tendrá la posibilidad de trasladar esa condición a la escena internacional y convertirse en un jugador de clase mundial.

La Baule sigue cobijando a los Pumas con un calor agradable, similar al que se van a encontrar el día del partido. El lunes comenzaron la última semana de entrenamientos con la mira puesta en el estreno del sábado ante Inglaterra (las 21 hora local, las16 de la Argentina), uno de los duelos resaltados en rojo desde que se realizó el sorteo, y no sólo para argentinos e ingleses. Los ojos de todo el planeta ovalado estarán en el Stade Vélodrome de Marsella.

Hincha de Belgrano, de chico Carreas jugaba al fútbol en el Club Universitario y soñaba con llegar lejos con la redonda, pero a los 10 se inclinó por la ovalada y pasó a Córdoba Athletic, donde en juveniles se desempeñó como apertura. Luego de dos Mundiales con los Pumitas, dio el salto a Jaguares con 20 años recién cumplidos. Ingresó a cinco minutos del final en el partido con Sharks en la temporada 2019 y metió un tackle tan furibundo que se ganó la admiración de todo el estadio de Durban y la confianza del entrenador Gonzalo Quesada, que primero lo ubicó de wing y en 2020 apostó por él como fullback.

En su primer partido con los Pumas, en el último amistoso antes de Japón 2019, fueron 20 los minutos que necesitó para convencer a Mario Ledesma de incluirlo en el plantel mundialista, con una jugada a pura desfachatez que terminó en un try que debió haber sido el de la victoria, pero fue anulado. Llegó a Japón con sólo 21 años, empezó en el banco, ingresó en el segundo tiempo contra Francia, arrancó como titular ante Tonga y apoyó un gran try. No salió más.

“No era muy consciente de lo que estaba viviendo en ese momento. Había debutado hacía muy poco. Me tomó por sorpresa y me llevó todo por delante. Ahora llego mucho más maduro, desde el punto de vista rugbístico y personal también. Creo que voy a tener la posibilidad de disfrutarlo”, comienza diciendo en la conferencia de prensa de la mañana. “Es una situación muy distinta a la del Mundial pasado. Me tocó ir un poco nuevito, en otro puesto, y estos cuatro años me sirvieron para seguir creciendo como jugador y en este grupo.”

Al contrario de esa contundencia que lo caracteriza, la transformación de fullback en apertura fue mucho más progresiva. Mario Ledesma fue el primero que apostó por él como número 10, durante el Rugby Championship de 2021. Con la pelota en las manos y jugando de cara a la defensa, tiene una capacidad tremenda de hacer daño, a la altura de los mejores del mundo. En cambio, en la lectura del juego todavía tiene margen para crecer.

“Sin dudas que fue un camino de aprendizaje, de seguir creyendo en este puesto y creo que llego muy bien preparado”, reconoció el cordobés, de 25 años. “Me gusta tener la pelota, atacar. Creo que es la mejor manera de disfrutar del rugby.”

A su lado, Felipe Contepomi, entrenador de ataque de los Pumas, valoró sus cualidades: “Creo que es un jugador muy interesante. Cuando tiene la pelota siempre es una amenaza. Es un jugador inteligente, entiende el juego, le gusta correr. No lo dijo, pero le gusta mandar. Es joven y juega en una posición que requiere tiempo de aprendizaje, pero es muy talentoso”.

Una de las razones que impulsaron a Michael Cheika a decidirse por Carreras como apertura por sobre el legendario Nicolás Sánchez, pese a que en el primer partido del ciclo había ubicado al tucumano de 10, hasta que se lesionó y entró Carreras, fue el gran rendimiento de otro cordobés como Juan Cruz Mallía. Desde el puesto de fullback, surge como un segundo lanzador de juego y se entiende muy bien con su coterráneo, tanto adentro como afuera de la cancha: “Es muy importante tener dos lanzadores, porque son dos ojos más que están viendo el juego y te ayudan a tomar decisiones”, explicó el “Negro” Carreras. “Con Juanchi es algo más personal. Tengo una relación muy cercana, compartimos cuarto. Hablamos mucho y pensamos muy parecido.”

Llegó a Gloucester en 2020 y este año le dieron la chance de jugar como apertura también allí, algo que aceleró su adaptación. Jugó 10 partidos en el puesto e incluso asumió las funciones de pateador (como ante Springboks en Ellis Park, donde no le fue del todo bien en ese rubro), aunque al final de la temporada volvió a ser fullback. Como sea, conoce muy bien a los rivales del sábado.

Inglaterra no contará con su apertura titular, Owen Farrell, suspendido por un hombrazo al rostro de un rival durante la preparación. Las alternativas para reemplazarlo son George Ford y Marcus Smith. Uno veterano y estratega, otro joven y revulsivo. “Los dos son completamente distintos y le pueden aportar distintas cosas al equipo. Sabemos lo que son, jugadores de clase mundial”, responde. “La verdad es que no estuve analizando mucho su juego, pero sé lo que son de enfrentarlos día a día. Estamos muy focalizados en lo que tenemos que hacer nosotros.”

Carreras repite el discurso del resto del equipo por estos días. “No importa cómo llegue el rival, es Inglaterra, es una potencia, nos fijamos en nuestro juego”. Ése es el enfoque que imprime Cheika. No se puede obviar, no obstante, que además de las bajas de los suspendidos Farrell y Billy Vunipola y de las bajas de Jack van Poortvliet y Anthony Watson por lesión, Inglaterra no para de sumar preocupaciones. Esta semana se lesionó el capitán en funciones Courtney Lawes y es duda para el sábado, el mismo limbo en el que se encuentran Henry Arnudell y Tom Curry. Sin contar las pálidas actuaciones con que llegan a Francia.

El antecedente de noviembre último, cuando los Pumas ganaron por segunda vez en su historia en Twickenham (30-29) con un try de Carreras, en nada incide para él con lo que ocurra en Marsella. “Esto es partido a partido; es más, hasta día a día. Un Mundial es algo completamente distinto y hay que focalizarse en eso. Va a ser un duelo muy distinto de lo que fue en Twickenham. Es el primer partido del Mundial para nosotros, con todo lo que eso implica.”

Para los Pumas, es la chance de dar un zarpazo memorable que los impulse a un gran Mundial. En la desfachatez de Santiago Carreras descansa una de las razones para creer que es posible.


Fuente: La Nacion