El regreso de las grandes leyendas del deporte motor siempre viene acompañado de dramatismo, pero pocas veces con tanta honestidad brutal. Tras recibir la habilitación médica oficial para disputar el Gran Premio de Italia en Mugello, Marc Márquez rompió el silencio en el Media Day.

“No es el momento de afrontar ninguna remontada en la clasificación”, sentenció el piloto de MotoGP de forma tajante, echando por tierra las expectativas de una pelea inmediata por el campeonato mundial. La verdadera batalla actual es personal: volver a sentirse competitivo sobre la moto y reconstruir un físico aceptable, enfocándose de manera urgente en su castigado brazo derecho.

La verdad oculta tras la operación: el tornillo que afectaba su sistema nervioso

El misterio sobre la falta de constancia del campeón en las primeras carreras del año parece haber encontrado una respuesta científica que encendió las alarmas en los boxes. Márquez reveló que los médicos descubrieron el origen exacto del problema durante la última intervención quirúrgica en su húmero y hombro, zonas que ya acumulan entre seis y siete operaciones.

“Las dudas me las han quitado los doctores con la operación porque se encontró un por qué. Había un tornillo que en la caída de Indonesia se movió 2 milímetros y presionaba el plexo axilar, de donde sale el nervio radial”, confesó el piloto. Lo más peligroso de la situación, es que el fallo en el brazo se producía sin dolor ni aviso previo, algo de lo que recién pudo percatarse durante los entrenamientos limpios en el circuito de Jerez.

“Me quedé paralizado”: el dramático accidente de Álex Márquez en Montmeló

Más allá de sus propios calvarios médicos, el fin de semana en Montmeló fue una verdadera pesadilla psicológica para Marc debido al terrible y espectacular accidente que protagonizó su hermano, Álex Márquez, junto al francés Johann Zarco.

El piloto reconoció que vivió ese momento con una angustia total: “Lo viví mal, muy mal. Lógicamente, me quedé paralizado delante del televisor”. A pesar del shock inicial, agradeció a la organización del campeonato por mantenerlo informado en tiempo real sobre la evolución de su hermano. “El motociclismo tuvo mucha suerte el domingo. Cuando toca un familiar afecta mucho más; recién el lunes, cuando lo pude abrazar, me quedé más tranquilo”, concluyó aliviado.

El objetivo real para el Gran Premio de Italia

Consciente del peligro constante que implica subirse a una MotoGP, Márquez dejó en claro que forzar su cuerpo para rescatar puntos en la tabla general solo aumentaría las posibilidades de sufrir nuevas lesiones graves. El objetivo principal en Mugello será evaluar la respuesta del brazo limpio de material quirúrgico y evolucionar de forma progresiva.

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