La International Football Association Board (IFAB) dio un nuevo paso en su cruzada contra la pérdida de tiempo y las interrupciones excesivas en los partidos. En su última Reunión Anual de Negocios (ABM), celebrada en Londres, el organismo respaldó una serie de modificaciones reglamentarias que apuntan a mejorar el flujo del juego y aumentar el tiempo neto de balón en movimiento.
Entre las medidas más destacadas aparece la continuidad del límite de ocho segundos para que los arqueros liberen la pelota con las manos y el avance de nuevos protocolos para regular saques de banda, saques de meta, sustituciones y reingresos tras atenciones médicas. El objetivo es claro: reducir los cortes artificiales y agilizar las reanudaciones.
La IFAB también aprobó extensiones específicas del protocolo del VAR, sin alterar su espíritu original. El videoarbitraje podrá intervenir en tarjetas rojas derivadas de segundas amarillas incorrectas, en casos de confusión de identidad y en saques de esquina concedidos de manera errónea, siempre que la revisión sea inmediata y no afecte el ritmo del partido.
En ese sentido, el organismo reiteró que el VAR debe seguir limitado a las jugadas que cambian el partido —goles, penales, tarjetas rojas directas y errores de identidad— y descartó una ampliación indiscriminada de sus competencias.
La “guerra” contra la pérdida de tiempo
El paquete de medidas incluye cuatro ejes centrales para acelerar el juego:
- Cuenta regresiva en reanudaciones: tras el éxito del límite de ocho segundos para los arqueros, se analiza aplicar un criterio similar en saques de banda y de meta. Si se excede el tiempo, la posesión podría cambiar de equipo.
- Sustituciones más rápidas: se establecería un máximo de diez segundos para que el jugador sustituido abandone el campo.
- Atenciones médicas reguladas: los futbolistas que reciban asistencia deberán permanecer fuera del terreno por un período fijo, aún a definir, para desalentar simulaciones.
- Más tiempo neto: el foco está puesto en elevar los minutos efectivos de juego, que hoy rondan apenas los 52 minutos por partido.
Una reunión técnica con impacto global
El encuentro tuvo carácter técnico y estratégico y no incluyó votaciones formales, pero dejó definido el marco de las propuestas que serán elevadas a la Asamblea General Anual (AGM) de la IFAB, prevista para el 28 de febrero de 2026 en Gales. Allí se decidirá qué cambios se incorporan al reglamento desde la temporada 2026/27, camino al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
La mesa estuvo integrada por FIFA —con el 50 % del poder de voto— y las cuatro asociaciones británicas fundadoras del fútbol: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. El diagnóstico fue unánime: más dinamismo, mayor justicia tecnológica y menos tiempo muerto.
La Ley Wenger y el fuera de juego
En cuanto al fuera de juego, la IFAB decidió continuar con las pruebas del llamado “Daylight Offside” o “Ley Wenger”, que propone sancionar posición adelantada solo cuando todo el cuerpo del atacante supere al último defensor. Si bien la FIFA se muestra favorable, las federaciones británicas y la UEFA mantienen reparos y piden cautela.
La Premier League canadiense será uno de los primeros torneos en testear la norma desde abril, aunque su aplicación obligatoria fue descartada en el corto plazo.
Tecnología y protección arbitral
La IFAB también ratificó el uso del fuera de juego semiautomático (SAOT), avanzó en el desarrollo del Football Video Support (FVS) para ligas con menor infraestructura y respaldó pruebas con cámaras corporales para árbitros, orientadas a capacitación y transparencia.
Además, se reforzó la directriz que limita el diálogo con el árbitro al capitán del equipo y se aclararon interpretaciones sobre penales con doble toque accidental, para evitar nuevas polémicas.
Las decisiones finales se conocerán el 28 de febrero, cuando la IFAB vote oficialmente los cambios que podrían marcar una nueva era en el reglamento del fútbol mundial.
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