George Russell fue el Ave Fénix del Gran Premio de Singapur. Nadie imaginaba al inicio del fin de semana que el piloto de Mercedes se quedaría con el trofeo mayor en Marina Bay, pero el inglés selló una actuación perfecta para celebrar su quinto triunfo en la Fórmula 1.
El viernes todo parecía cuesta arriba: Russell sufrió un fuerte golpe contra la pared durante la segunda sesión de entrenamientos libres. El impacto dañó el nuevo alerón delantero que el equipo de Brackley había llevado especialmente para este trazado callejero, y su confianza quedó por el suelo.
Sin embargo, el sábado comenzó su resurrección. En el tercer entrenamiento volvió a encontrar sensaciones y en la clasificación marcó una pole position mágica. En Singapur, salir desde adelante siempre es clave, y Russell lo sabía: en 10 de las 15 ediciones previas, el ganador había partido desde la pole.
En la carrera, su única amenaza era Max Verstappen, que largaba segundo con neumáticos blandos. Russell, con compuesto medio, contuvo sin problemas al neerlandés y se escapó en la punta. Su ritmo fue demoledor: giró consistentemente por debajo de los 97 segundos por vuelta y solo perdió el liderazgo cuando paró a cambiar neumáticos. En cuanto los McLaren se detuvieron, volvió a tomar el control y no soltó más la punta.
La prueba resultó anodina, sin incidentes ni batallas en pista. Solo el calor y la humedad de Marina Bay pusieron a prueba al británico, que cruzó la meta con autoridad por delante de Verstappen y Lando Norris.
“Es una sensación increíble. Estoy muy agradecido con el equipo; hicieron un trabajo fantástico. El viernes fue un día muy difícil, pero en la clasificación me sentí realmente bien en el coche y eso marcó la diferencia”, declaró Russell tras la victoria.
El inglés asumió el rol de piloto número 1 de Mercedes tras la salida de Lewis Hamilton a Ferrari y está demostrando que tiene todo para liderar el proyecto. Con dos victorias en 2025 y el equipo en ascenso —con el joven Kimi Antonelli cerrando un destacado quinto puesto—, el presente de las Flechas de Plata ilusiona.
Mientras tanto, Toto Wolff sigue dilatando la renovación del contrato del británico. Aunque el acuerdo está encaminado, el austríaco no oculta su interés por Verstappen de cara a 2027. Russell, por su parte, busca un vínculo más largo y, tras Singapur, tiene argumentos de sobra para negociar con el pecho inflado.
Una vez más, el nombre de George Russell se escribió en lo más alto del automovilismo mundial.
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