Carlos Sainz tuvo que ser operado de urgencia el pasado viernes por apendicitis, una dolencia que le impidió participar en el Gran Premio de Arabia Saudí que tuvo lugar durante el fin de semana. Le sustituyó en Jeddah Oliver Bearman, piloto reserva de Ferrari.

Pero la escudería ya dejó entrever entonces que el gran objetivo era que el español estuviera disponible de cara a la tercera cita de la temporada, el Gran Premio de Australia que tendrá lugar del 22 al 24 de marzo. Una cuestión en la que Ferrari se ha reafirmado una vez concluida la cita saudí, tal como ha señalado el jefe de la escudería Fred Vasseur.

“No sé si va a estar, pero la recuperación de Carlos hasta el momento es asombrosa. Ya ha podido estar con el equipo y eso es una muy buena señal. Va a tener una semana de descanso completo y tomaremos la decisión antes de viajar a Melbourne”, ha dicho Vasseur.

Eso sí, Ferrari confía en que el madrileño pueda ser de la partida en la siguiente carrera. “Soy bastante optimista”, ha declarado Vasseur. “Pero no hay que presionarle, sino esperar que se recupere adecuadamente. Seguro que tomará la decisión correcta”, ha elogiado Vasseur a un Sainz cuya actitud ha alabado. “El pasado jueves ya no se sentía bien e intentó dar algunas vueltas. Acabó haciendo la sesión completa y tras ella vi que estaba destruido”, ha señalado. Sainz, por su parte, ya prometió hace unos días que haría todo lo posible para volver a subirse al coche en Australia.