El piloto español reconoció que el accidente sufrido durante el Gran Premio de Alemania de MotoGP fue producto de un exceso de confianza sobre el tren delantero. A pesar del abandono, destacó el nivel mostrado durante todo el fin de semana.
Alex Márquez analizó con autocrítica el accidente que sufrió durante el Gran Premio de Alemania de MotoGP, donde terminó en el suelo cuando buscaba completar otra sólida actuación con su Ducati Desmosedici GP26.
El piloto catalán calificó el incidente como una “caída bastante tonta”, aunque aseguró que el golpe no le dejó las mismas sensaciones que otros accidentes porque venía de completar un fin de semana muy positivo.
“Al final es una caída fuerte, una caída floja, una caída tonta, pero el resultado es el mismo”, expresó Márquez tras la competencia.
El español también se mostró conforme con el rendimiento exhibido durante el fin de semana, especialmente después de las dificultades que había atravesado en Montmeló.
“Estoy muy feliz por haber conseguido hacer un fin de semana normal después de Montmeló y por demostrar un gran nivel”, afirmó.
La explicación de la caída
Alex Márquez explicó que el accidente se produjo porque estaba demasiado rígido sobre la moto y terminó exigiendo más de la cuenta el tren delantero.
“Iba demasiado rígido encima de la moto y quizá forcé demasiado el tren delantero, pero es lo que hay”, reconoció.
Aun así, el piloto de Ducati considera que todavía tiene margen para mejorar, especialmente en el ritmo de carrera, un aspecto que considera clave para poder pelear de igual a igual con los principales protagonistas del campeonato.
Seguir arriesgando hasta el final
Con la mira puesta en las próximas fechas del campeonato, Márquez dejó en claro que mantendrá una actitud agresiva en pista.
“No me juego nada. Si toca arriesgar, arriesgaré de aquí al final de la temporada”, concluyó el español.
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