El piloto español mostró destellos de su mejor versión en el circuito de Balaton Park, pero reconoció que todavía tiene una importante limitación física que le impide sostener un ritmo competitivo durante todo un fin de semana de carrera en MotoGP.

Marc Márquez dejó sensaciones positivas durante la primera jornada de actividad del Gran Premio de Hungría de MotoGP, aunque también fue muy sincero al analizar su presente. El ocho veces campeón del mundo reconoció que aún no está en condiciones de mantener un rendimiento constante durante toda una carrera y explicó cuál es el principal obstáculo que lo separa de la lucha por las victorias.

El piloto de Cervera había sido el más veloz en el entrenamiento matutino disputado en el nuevo trazado de Balaton Park, generando expectativas entre sus seguidores. Sin embargo, por la tarde finalizó en la séptima posición, aunque con un ritmo competitivo que lo mantiene como uno de los protagonistas del fin de semana.

Márquez considera que actualmente puede ser rápido en una vuelta lanzada, pero la verdadera dificultad aparece cuando debe sostener ese nivel durante varias vueltas consecutivas.

“Es lo más complicado que tengo en este momento. Quiero ir rápido, pero no puedo hacerlo todas las vueltas. Si no, no llego al domingo”, reconoció el español en declaraciones a DAZN tras finalizar la actividad del viernes.

El múltiple campeón explicó que la falta de continuidad afecta directamente su rendimiento y provoca pequeños errores que terminan marcando diferencias en una categoría tan exigente como MotoGP.

“La velocidad está, pero es muy difícil mantener la concentración y tener las referencias exactas. Cuando busqué la vuelta rápida incluso me fui largo en algunos sectores”, detalló.

Márquez también señaló que la irregularidad en el ritmo genera dificultades al momento de ejecutar movimientos que antes realizaba de manera natural sobre la moto.

“El no tener un ritmo constante te hace cometer errores de referencia. Me refiero al momento de coordinar cuándo levantar el cuerpo o cuándo frenar fuerte. Voy bien, pero todavía me sigue faltando algo”, explicó.

Más allá de los resultados parciales obtenidos en Hungría, el español fue contundente al identificar el origen de sus problemas actuales: la cuestión física. Tras años marcados por lesiones y múltiples operaciones, continúa trabajando para recuperar las mejores sensaciones sobre la Ducati.

“Sí, es un tema puramente físico. Esta mañana quería hacer una tanda larga para probar el ritmo, pero rápidamente tuve algunas sensaciones que no me gustaron y decidí cambiar el plan. Me concentré en hacer vueltas y sectores. Veremos mañana si podemos tener un mejor día”, afirmó.

Pese a sus limitaciones, Márquez sigue mostrando una velocidad competitiva y continúa dando pasos adelante en su proceso de recuperación deportiva.

Con la clasificación y la carrera sprint todavía por delante, el español buscará confirmar las buenas sensaciones mostradas en Balaton Park. Aunque evita hablar de victorias, su presencia entre los más rápidos mantiene viva la ilusión de volver a verlo peleando por los primeros puestos.

DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar