Sebastián Gasparini, director deportivo de Douglas Haig, participó del programa La Gloria o Devoto, donde realizó un profundo análisis de su gestión en el club rojinegro, que en la última temporada del Federal A alcanzó las semifinales en la lucha por el segundo ascenso.

Con su habitual mesura y claridad conceptual, el ex jugador de la institución habló sin rodeos sobre el armado del plantel, el trabajo en conjunto con el cuerpo técnico y la dirigencia, y el presente del mercado de pases. “Si se arma un plantel que obtiene resultados, eso crea satisfacción”, sintetizó Gasparini, marcando uno de los ejes centrales de su rol.

El director deportivo explicó que la organización del equipo no responde a decisiones individuales, sino a un proceso colectivo: secretaría técnica, cuerpo técnico y dirigentes trabajan de manera coordinada, aunque dejó en claro que la palabra final siempre es del entrenador. “Es un trabajo en conjunto. Yo puedo sugerir, opinar y fundamentar, pero el técnico es quien decide porque es con quien tiene que trabajar”, señaló.

Gasparini también se refirió a la creación de la secretaría técnica como uno de los pilares de su gestión, destacando la importancia del análisis, las herramientas estadísticas y la reducción del margen de error en la elección de jugadores. En ese sentido, remarcó que el fútbol tiene muchas variables, pero que el objetivo es minimizar riesgos y potenciar rendimientos.

Durante la entrevista, el dirigente rojinegro brindó detalles sobre la actualidad del mercado de pases, donde habló de continuidades, renovaciones y posibles refuerzos, además de adelantar aspectos de la pretemporada. “No escondimos nada nunca, ni en los momentos más difíciles ni ahora que el equipo logró levantar y llegar a instancias decisivas”, afirmó.

Gasparini también recordó los momentos más complejos del club, como la racha histórica de partidos sin triunfos, y contrastó esa etapa con el presente competitivo que llevó a Douglas a desplegar un fútbol de alto nivel y pelear por el ascenso. “Eso también es parte del proceso”, sostuvo.

Hincha confeso de Douglas desde la infancia, Gasparini destacó su vínculo emocional con la institución y el compromiso que asume desde su rol dirigencial. “Hoy me gusta más este lado, el de trabajar para que el club esté mejor”, expresó.

La entrevista completa dejó definiciones fuertes, conceptos claros y un mensaje optimista de cara al futuro rojinegro, que ya trabaja pensando en el 2026.

Con una estructura consolidada y una idea clara de trabajo, Douglas busca sostener lo realizado y seguir creciendo

La Gloria o Devoto