La Conmebol y la UEFA confirmaron que la próxima edición de la Finalissima entre los seleccionados campeones de América y Europa se disputará en marzo de 2026. El cruce enfrentará a Argentina y España en una reedición del certamen que tuvo lugar en 2022 en el mítico Wembley. Sin embargo, el escenario aún no está definido.

Con la fecha FIFA del 23 al 31 de marzo como principal ventana, el encuentro servirá como antesala al Mundial 2026 que se jugará entre junio y julio en Estados Unidos, México y Canadá. Mientras la Albiceleste ya tiene asegurada su participación, el conjunto español deberá buscar la clasificación a través de las Eliminatorias UEFA, cuyo inicio será en septiembre de este año.

Las sedes que se barajan

Hasta el momento, hay cuatro ciudades que se perfilan como posibles anfitrionas del evento:

  • Londres (Inglaterra)
  • Doha (Qatar)
  • Riad (Arabia Saudita)
  • Montevideo (Uruguay)

Londres: experiencia, logística y nivel

La capital inglesa parte como favorita por varias razones. En 2022, Wembley ya fue sede de la Finalissima que enfrentó a Argentina con Italia. El estadio tiene una infraestructura de elite y la mayoría de los jugadores de ambas selecciones militan en clubes europeos, lo que reduce el impacto del jet-lag y los traslados.

No obstante, desde el plano emocional y económico, Londres queda lejos de Sudamérica, lo que dificultaría el acompañamiento masivo de los hinchas argentinos y encarecería notablemente los costos de viaje.

Montevideo: cercanía, mística y público local

Montevideo, con su Estadio Centenario, aparece como una opción simbólica en un año especial, pensando en el centenario del primer Mundial de la historia. La cercanía geográfica con Argentina facilitaría la presencia de miles de fanáticos y le daría un marco inmejorable al evento.

Sin embargo, la logística para España sería más compleja, con largos traslados y posibles tensiones con los clubes europeos, ya que el partido se desarrollaría en plena temporada.

Doha y Riad: poder económico y modernidad

Las sedes del Golfo Pérsico también están en carrera. Tanto Doha como Riad cuentan con instalaciones modernas, clima favorable y una fuerte inversión en eventos deportivos. El antecedente del Mundial 2022 en Qatar posiciona a la región como una alternativa viable.

Sin embargo, los viajes serían largos para ambas delegaciones y se requerirían mayores ajustes en los calendarios para garantizar una preparación adecuada.

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