El ATP 500 de Doha vivió uno de los grandes batacazos de la temporada. Jannik Sinner quedó eliminado en semifinales tras caer ante el joven checo Jakub Mensik por 7-6 (3), 2-6 y 6-3, en un partido cambiante que terminó con el sueño de una final perfecta frente a Carlos Alcaraz.
Mensik, de apenas 20 años, jugó sin complejos ante el número dos del mundo y mostró una madurez notable en los momentos decisivos. Se quedó con un primer set muy parejo en el tie break, soportó la reacción del italiano en el segundo parcial y volvió a acelerar en el tercero para sellar el triunfo más importante de su carrera.
La peor caída en casi dos años
La derrota de Sinner sorprendió al circuito. El ex número uno del mundo no perdía frente a un rival que no fuera Carlos Alcaraz o Novak Djokovic desde agosto de 2024, cuando cayó ante Andrey Rublev en los cuartos de final del Masters 1000 de Montreal. Desde entonces, había mostrado una regularidad implacable ante el resto del tour.
Para Mensik, en cambio, se trata de un salto de calidad: nunca había vencido a un integrante del Top 4 del ranking ATP. Hasta ahora, su mejor triunfo había sido ante Novak Djokovic (N°5 en ese momento) en la final del Masters 1000 de Miami 2025.
Alcaraz, el gran beneficiado
Con la salida de Sinner, el panorama del torneo qatarí se abrió para Carlos Alcaraz. El murciano tendrá la oportunidad de conquistar un nuevo título y ampliar su ventaja en la cima del ranking. Actualmente, la diferencia entre ambos es de 2.850 puntos y podría estirarse hasta 3.150 si el español se consagra campeón en Doha.
En semifinales, Alcaraz se medirá con Andrey Rublev en busca del primer boleto a la final. Del otro lado del cuadro, Mensik enfrentará al francés Arthur Fils, quien previamente eliminó a Jiri Lehecka.
El ATP 500 de Doha se quedó sin la final soñada entre los dos dominadores del circuito, pero ganó una historia inesperada: la irrupción definitiva de un joven que ya empieza a hacer ruido grande en el tenis mundial.
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