Novak Djokovic llega al Abierto de Estados Unidos 2025 con la historia entre ceja y ceja. El serbio, de 38 años, intentará conseguir su 25º título de Grand Slam, un récord absoluto, pero deberá sobreponerse al desgaste físico y a la falta de rodaje en el circuito.

El número siete del ranking mundial no ha disputado ningún partido oficial desde su derrota en semifinales de Wimbledon ante Jannik Sinner, campeón del torneo. Tampoco jugó los Masters 1000 de Toronto y Cincinnati, apostando todo a Flushing Meadows en lo que muchos consideran su última gran chance de volver a la cima.

“Es la edad, el desgaste del cuerpo. Por mucho que me cuide, la realidad me golpea ahora mismo”, reconoció Djokovic tras su eliminación en Wimbledon. En los últimos 18 meses, sus únicos títulos fueron el oro olímpico en París y un modesto ATP 250 en Ginebra.

Djokovic busca no solo un nuevo Grand Slam, sino también convertirse en el campeón de mayor edad en levantar un trofeo de esta magnitud. Su último festejo grande fue justamente en Nueva York, en 2023, hace ya dos temporadas.

Mientras tanto, la nueva generación liderada por Jannik Sinner y Carlos Alcaraz domina el circuito: entre ambos se repartieron los últimos grandes. El desafío para el serbio es resistir y demostrar que todavía puede competir contra los mejores.

Sea una nueva hazaña o el último gran canto del balcánico, todas las miradas estarán puestas en Djokovic. La historia lo espera en Flushing Meadows, siempre y cuando su cuerpo le permita dar un paso más hacia la inmortalidad deportiva.

DIARIO DEPORTIVO – diariodeportivo.com.ar