Momentos de máxima tensión se vivieron en San Francisco durante un espectáculo organizado por Red Bull cuando Yuki Tsunoda vio cómo el monoplaza que conducía quedaba envuelto en llamas en plena exhibición urbana.
El piloto japonés estaba al mando del icónico RB7, el auto con el que Sebastian Vettel conquistó el campeonato mundial de Fórmula 1 en 2011. El incidente ocurrió en la zona de Marina Boulevard, donde el coche comenzó a despedir una intensa humareda desde la parte trasera tras una detención programada. En cuestión de segundos, el humo dio paso a las llamas.
Los espectadores reaccionaron de inmediato al advertir el fuego y comenzaron a gritarle: “¡Fuego!” y “¡Sal de ahí, Yuki!”. Con notable serenidad, Tsunoda se quitó los cinturones de seguridad y descendió del vehículo sin entrar en pánico, mientras los equipos de asistencia actuaban rápidamente para controlar la situación.
Un antecedente similar en 2024
No es la primera vez que Tsunoda enfrenta una situación de este tipo. En 2024, durante una gira promocional en Taichung, Taiwán, el auto que conducía también se incendió en la zona de los frenos traseros mientras realizaba maniobras de exhibición. En aquella ocasión, los bomberos debieron intervenir para extinguir el fuego.
El episodio en California reavivó el debate sobre los riesgos técnicos de utilizar monoplazas históricos de Fórmula 1 fuera de su entorno natural de competencia, especialmente en circuitos urbanos adaptados para shows.
Un momento especial en su carrera
La jornada tenía un significado especial para Tsunoda, ya que representaba su primer acto público tras dejar de ser piloto titular de Fórmula 1 al cierre de la temporada 2025. Luego de disputar 22 carreras con el equipo principal de Red Bull como compañero de Max Verstappen, el japonés no logró consolidarse y fue relegado al rol de piloto reserva ante el ascenso del franco-argelino Isack Hadjar.
En la Máxima, Tsunoda acumula 111 Grandes Premios y 124 puntos desde su debut en 2021 con Alpha Tauri (actual Racing Bulls), destacándose con un cuarto puesto en Abu Dhabi durante su temporada de estreno.
El evento en San Francisco también contó con la presencia de figuras como Scott Speed y Mitch Guthrie, en una exhibición pensada para homenajear la historia deportiva de la escudería. Sin embargo, el incendio del RB7 terminó por opacar el recuerdo del ciclo glorioso que aquel monoplaza supo protagonizar.
Más allá del susto, la rápida reacción del piloto y de los equipos de seguridad evitó consecuencias mayores en un incidente que dejó imágenes impactantes y volvió a poner el foco en la exigencia técnica que implica llevar estas máquinas históricas fuera de la pista.
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