Francia arrancó el Seis Naciones 2026 con una actuación demoledora y venció con autoridad a Irlanda por 36-14 en el Stade de France. Más allá del resultado, el estreno dejó una lectura clara: mientras los galos avanzan con decisión rumbo al Mundial de Australia 2027, el Trébol parece anclado en un ciclo que ya mostró sus mejores versiones.
El contraste fue notorio si se lo compara con el primer duelo post Mundial de Francia 2023, cuando Irlanda se había impuesto con claridad en Marsella camino a su segundo título consecutivo. Dos años después, el desenlace fue opuesto, aunque coherente con la evolución de ambos seleccionados.
Un dominio absoluto desde el arranque
Francia construyó su victoria a partir de una superioridad contundente en intensidad, dinámica y precisión. Tres tries en el primer tiempo y dos en el complemento le permitieron al equipo de Fabien Galthié marcar diferencias tempranas y sostener el control del partido casi de principio a fin.
Hasta el parcial de 29-0 promediando la segunda mitad, hubo un solo equipo en la cancha. Los forwards franceses impusieron potencia y ritmo, mientras que los backs desplegaron un juego de manos veloz y profundo que desarticuló por completo a la defensa irlandesa.
Irlanda apenas encontró una reacción tardía, más vinculada al orgullo que a una mejora estructural. Tackles fallidos, errores de manejo y decisiones apresuradas reflejaron la impotencia del equipo verde ante cada aceleración francesa.
Acciones que explican el partido
Dos jugadas sintetizaron la diferencia entre ambos. A los 12 minutos, tras una presión alta, Louis Bielle-Biarrey capitalizó un contraataque letal para marcar el primero de sus dos tries, confirmando su enorme presente: llegó a 22 conquistas en apenas 23 partidos internacionales.
Más tarde, a los 34, el apertura Matthieu Jalibert dejó una perla de rugby total: sombrerito, recuperación y continuidad para que el pilar Dorian Aldegheri asistiera a Mickaël Guillard, quien habilitó a Charles Ollivon para el tercer try.
Recambio francés y señales de alarma en Irlanda
El partido también expuso la profundidad del plantel francés. Galthié se dio el lujo de prescindir de figuras como Damien Penaud, Gaël Fickou o Grégory Aldritt, y aun así presentó un equipo competitivo, con jóvenes como Guillard, Jégou, Attissogbe, Auradou y Nouchi, todos surgidos del proceso iniciado en la gira por Argentina 2024.
Además, Francia celebró el regreso de Antoine Dupont al seleccionado. Sin ser determinante, el medio scrum aportó liderazgo y dejó destellos de su jerarquía.
Irlanda, en contraste, acusó múltiples ausencias clave y mostró dependencia de nombres consagrados en una curva descendente. Tadhg Beirne fue el único que sostuvo el nivel, mientras que el joven apertura Sam Prendergast volvió a evidenciar dificultades para conducir al equipo en escenarios adversos.
Un mensaje claro en el inicio del torneo
El inicio del Seis Naciones, que por cuestiones de calendario se disputó un jueves por primera vez desde 1948, tuvo un marco imponente en París. El Stade de France colmado acompañó una actuación que ratifica a Francia como máximo candidato al título.
Con Inglaterra como principal amenaza en la carrera por el Grand Slam, los galos dejaron un mensaje contundente en la defensa de la corona. Irlanda, en cambio, deberá mirar hacia adelante y replantear su rumbo si pretende volver a competir en la élite.
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