Lewis Hamilton vivió en 2025 uno de los golpes más duros de toda su carrera en la Fórmula 1. El siete veces campeón del mundo había llegado a Ferrari como el nombre destinado a terminar con una de las sequías más prolongadas de éxitos en la historia de la Scuderia, pero la realidad fue completamente distinta.

El británico cerró el año con el peor debut de un piloto de Ferrari en décadas: sin podios, sin victorias y con una sensación de frustración que se hizo visible en cada aparición pública. Miradas perdidas, silencios incómodos y respuestas cortas marcaron a un Hamilton abatido, muy lejos de la imagen dominante que supo construir durante años.

Con ese contexto, la temporada 2026 aparece como una verdadera bisagra. No solo será su segundo año en Maranello, sino también el inicio de una nueva era técnica en la Fórmula 1. Y Hamilton decidió afrontarlo con un cambio profundo. Un “reset” total.

“Nos hemos centrado mucho en resetear, en disfrutar de un buen descanso —aunque haya sido el más corto que hemos tenido nunca— y en aprender nuevos patrones y deshacer los antiguos. Se trata de eliminar las cosas que no me sirven y asegurarme de mostrarme de la forma correcta”, explicó el piloto al presentar el nuevo SF-26 en Fiorano.

El desafío de Hamilton va mucho más allá de un simple cambio de reglamento. Es una lucha interna, mental y deportiva, para volver a competir en la cima luego de tocar fondo.

“La semana que viene empezaremos a rodar y veremos qué nos depara esta nueva generación de coches. Luego habrá que entender qué tienen los demás, qué conceptos funcionan y cuáles no. Para nosotros, lo importante es mantener la cabeza baja y enfocarnos en nuestro trabajo”, agregó el británico.

Siempre se dijo que lo más difícil no es ganar, sino mantenerse. Hamilton ya demostró ser uno de los pilotos más dominantes de todos los tiempos, pero ahora enfrenta uno de los retos más complejos de su vida deportiva: volver a ganar cuando muchos dudan de él y acallar las críticas que aseguran que sus títulos llegaron solo por tener el mejor coche.

Una emoción diferente

Más allá de lo técnico, Hamilton también destacó el costado emocional de este nuevo comienzo. El primer contacto con el SF-26 despertó una ilusión especial, distinta a cualquier otra vivida en su carrera.

“Es algo a lo que nunca me acostumbraré. Hoy se trata de reconectar con el equipo y con la pasión de todas las personas que siguen a Ferrari. Es un día que te vuelve a encender. Estoy muy emocionado y creo que está bien decirlo. Estoy emocionado por los nuevos comienzos”, confesó.

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