El regreso de Christian Horner a la Fórmula 1 no será tan inmediato como muchos imaginaban. Tras su salida de Red Bull en septiembre de 2025, el histórico dirigente británico comenzó a planificar su retorno al paddock, esta vez desde un rol empresarial como propietario de equipo. El principal apuntado es Alpine, escudería que atraviesa una profunda reestructuración luego de finalizar última en el Campeonato de Constructores 2025.
El interés de Horner por el equipo francés no es casual. Alpine afrontará en 2026 una nueva etapa deportiva, con el cambio de motores Renault a Mercedes y una alineación de pilotos que genera expectativa: Pierre Gasly y el argentino Franco Colapinto. Sin embargo, una serie de trabas legales y estatutarias ponen en pausa la llegada del exjefe de Red Bull.
La vía principal para el desembarco de Horner sería la compra del 24% de las acciones que hoy pertenecen al consorcio estadounidense Otro Capital, integrado por inversores de alto perfil como Ryan Reynolds y Anthony Joshua. Si bien el británico contaría con el respaldo financiero necesario, los estatutos de la sociedad establecen que esa participación solo puede venderse a un tercero una vez cumplidos tres años desde su adquisición.
Esto significa que cualquier operación recién podría concretarse a partir del 13 de septiembre de 2026. A su vez, cualquier cambio accionario debe contar con la aprobación de Renault, propietario mayoritario de Alpine, que ya rechazó en el pasado ofertas superiores a los mil millones de dólares por su paquete accionario.
Otro condicionante clave es el llamado “permiso de jardinería” (gardening leave) que Horner debe cumplir tras su desvinculación de Red Bull. Dicho período finalizaría recién en la primavera europea de 2026, lo que explica por qué la urgencia por su regreso a la Fórmula 1 parece haberse enfriado en los últimos meses.
Mientras tanto, Alpine se prepara para una temporada cargada de expectativas. El salto tecnológico con Mercedes como proveedor de motores alimenta la ilusión de Gasly y Colapinto, dos pilotos que buscan darle un giro competitivo a un equipo golpeado en los últimos campeonatos.
En paralelo, aparece una alternativa que podría acelerar el regreso de Horner al paddock: Aston Martin. La escudería británica sumó recientemente a Adrian Newey, exsocio clave de Horner en Red Bull, y ya cuenta con figuras como Fernando Alonso y Lance Stroll. La posibilidad de liderar un proyecto con ambiciones inmediatas representa una competencia directa para Alpine.
Consultado sobre los rumores, Pierre Gasly se mostró respetuoso con su antiguo jefe y destacó su trayectoria, recordando los numerosos campeonatos obtenidos por Horner a lo largo de más de dos décadas en la Fórmula 1.
Por ahora, el futuro empresarial de Christian Horner sigue abierto. Ya sea aguardando el momento legal para invertir en el equipo donde competirá Franco Colapinto o explorando una vía más rápida en otra estructura, su regreso a la Fórmula 1 parece solo cuestión de tiempo.
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