El pádel continúa en plena evolución y el 2026 marcará un antes y un después en la reglamentación del deporte. La Federación Internacional de Pádel (FIP) oficializó una serie de cambios que impactarán de manera directa en el desarrollo de los partidos, con el objetivo de modernizar el juego, reducir la duración de los encuentros y mejorar el espectáculo para el público.
La novedad más importante será la implementación del nuevo sistema de puntuación Star Point, que reemplaza definitivamente a la ventaja tradicional. A partir de la próxima temporada, se disputarán dos iguales (deuces) y, en caso de llegar al tercero, se jugará un punto de oro que definirá el game. Este formato se aplicará en Premier Padel, el Cupra FIP Tour y todas las competencias bajo la órbita del organismo internacional.
Sin embargo, el cambio en el sistema de puntos no será el único ajuste relevante. La FIP presentó un reglamento más claro y específico, que refleja el crecimiento sostenido del pádel a nivel global y la necesidad de unificar criterios arbitrales.
Otra de las modificaciones importantes tiene que ver con el calentamiento obligatorio. El peloteo previo al inicio del partido se reducirá de 5 a 3 minutos. Además, tras interrupciones durante el encuentro, los tiempos también se acortan: si la pausa es de entre 5 y 20 minutos, solo habrá 1 minuto de calentamiento; si supera ese lapso, el tiempo permitido será de 3 minutos.
Desde 2026 también queda prohibido comer y beber durante el juego. Los jugadores únicamente podrán hidratarse o ingerir alimentos en los cambios de lado, cuando pasen por el banquillo, una medida que apunta a agilizar el ritmo del partido.
En cuanto al saque, se incorporan precisiones clave para facilitar el control arbitral. Se establece una línea imaginaria detrás de la cual al menos uno de los pies del sacador deberá permanecer. Ambos pies deberán estar dentro del recuadro de servicio, sin tocar ni invadir las líneas, y el impacto de la pelota no podrá realizarse por delante de la línea de saque.
La FIP también reforzó los aspectos vinculados a la seguridad de los jugadores. La zona de seguridad exterior de las pistas se ampliará de 2 a 3 metros, una medida fundamental ante la creciente frecuencia de puntos disputados fuera del rectángulo de 20×10.
Habrá cambios relevantes en las pelotas: a partir de ahora solo se permitirán bolas de color blanco o amarillo, dejando atrás otros tonos que contrastaban con la pista. Además, las pelotas de altitud solo podrán utilizarse en sedes ubicadas por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar, cuando antes el límite era de 500.
Por último, el reglamento incorpora de manera explícita una situación que antes quedaba sujeta a interpretación. Si el cordón de seguridad de la pala se rompe o la pala se escapa de la mano del jugador, la pareja perderá automáticamente el punto en disputa. Esta norma, ya aplicada en muchos torneos, queda ahora oficialmente escrita.
El nuevo reglamento entra en vigencia desde el 1 de enero de 2026 y promete cambiar la dinámica del pádel profesional y amateur.
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