Sudáfrica, actual campeón del mundo de rugby, dio una muestra abrumadora de poderío y vapuleó por 73 a 0 a Gales en Cardiff, en lo que se convirtió en la peor derrota de la historia del Dragón en condición de local.
El equipo dirigido por Rassie Erasmus dominó desde el primer minuto y no dejó dudas: apoyó once tries, mostró una superioridad física aplastante y dejó expuesta la profunda crisis del seleccionado galés, que ya arrastraba malos resultados en el último año.
Gerhard Steenekamp abrió el marcador y luego se sumaron Ethan Hooker, Jasper Wiese y Morne van den Berg para establecer un contundente 28-0 al entretiempo. La sensación en el Principality Stadium era clara: Sudáfrica iba por más.
Y así fue. Los Springboks arrasaron en la segunda mitad y apoyaron siete conquistas más a través de Wico Louw, Sacha Feinberg-Mngomezulu (dos veces), Canan Modie, Andre Esterhuizen, Ruan Nortje y Ben Etzebeth.
La defensa galesa, desbordada de principio a fin, no encontró respuestas ante un rival que impuso ritmo, potencia y precisión en todas sus líneas. La anterior peor caída de Gales en casa había sido en 2021, ante Nueva Zelanda (54-16), pero esta goleada la superó ampliamente en gravedad y magnitud.
El 73-0 final no solo agiganta el presente dominante de Sudáfrica, sino que también enciende todas las alarmas en Gales, un seleccionado que no consigue levantar cabeza y que vuelve a sufrir un golpe histórico en pleno Principality Stadium.
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