Los Lakers quedaron eliminados de los playoffs en primera ronda por los Minnesota Timberwolves. El equipo de LeBron James y Luka Doncic solo consiguió una victoria en su enfrentamiento contra Anthony Edwards y los Timberwolves.
La serie evidenció todas las carencias del equipo entrenado por J.J. Redick. Más allá del dúo de los Lakers, todo el equipo se vio superado por unos grandes Timberwolves. Parece que a LeBron James su roster le transmite la misma sensación de insuficiencia.
En el último episodio de su podcast ‘Mind The Game’ en colaboración con el dos veces MVP Steve Nash, LeBron dijo: “A lo largo de los años he aprendido que los equipos son los que ganan los títulos; nunca fue un Luka y yo contra Anthony Edwards y Julius Randle, siempre fue un Lakers contra Minnesota”.
James también se quitó el peso de la derrota. LeBron declaró: “No pierdo sueño pensando: ¿Cómo Luka y yo perdimos?” Bueno, hay 8 jugadores más en el campo.”
Las declaraciones del de Akron no habrán sentado bien en el vestuario angelino, pero la realidad es que ninguno de los secundarios de los Lakers rindió al nivel esperado. Casi todos bajaron en puntos promediados y en acierto. LeBron y Doncic tuvieron que cargar con el peso del equipo, promediando el 55% de los puntos.
Si salimos del quinteto inicial, la diferencia entre ambos equipos se hace mucho más grande: el banquillo de Minnesota promedió 26.8 por partido, mientras que los angelinos se quedaron en 8.4 puntos por partido, una diferencia de un 219%.
La serie de playoffs dejó en evidencia que los Lakers tendrán que cambiar mucho su roster si quieren ser un candidato serio al anillo; se habla de que ya se está trabajando en la búsqueda de un pívot y de un exterior defensivo, para satisfacer las exigencias de un LeBron James y de un Luka Doncic, pendientes de ampliar su contrato.
