Siempre ha sido la pregunta del millón y la respuesta de uno de los pilotos más experimentados y veteranos de la parrilla sorprende. ¿Cuánto cobran los pilotos de MotoGP? Depende, claro, pero Jack Miller cree que es una auténtica vergüenza las cifras de mínimos que se manejan en algunos equipos a día de hoy. El piloto australiano del Prima Pramac Yamaha, a sus 30 años, no se cortó ni un pelo en una aparición reciente en el podcast Gypsy Tales y denunció la situación relativamente precaria de algunos de sus compañeros de parrilla en la categoría reina del motociclismo.

“Debería existir un salario mínimo, porque algunos de estos tíos por poco más que nada, probablemente unos 60.000 dólares”, cuenta el que fuera subcampeón de Moto3 por detrás de Álex Márquez en 2014. Al cambio, esos 60.000 dólares australianos quedarían en unos 33.000 euros, sin quedar claro si se refiere a ingresos brutos y netos. En el mejor de los casos, habría pilotos de MotoGP jugándose el bigote en pista por unos 2.500 euros al mes en el mejor de los casos, unos 2.000 si a esa cifra hubiera que quitarle impuestos en España, a modo de guía.

Miller matiza, en todo caso, que los diversos acuerdos de patrocinios con marcas de cascos, trajes, guantes y otros patrocinadores para motociclistas, y además desliza otra cifra sobre los mejores pilotos de las categorías de promoción. “Como un piloto sólido de Moto2, quizás te lleves 100.000 o 150.000 dólares”, apunta. En euros: entre 55.000 y 85.000 por campaña si eres una de las grandes promesas de la parrilla.

¿Cuál debería ser el salario mínimo en MotoGP? A esta pregunta del entrevistador, Miller hace referencia al que fue su primer salario en la categoría reina, a la que subió directamente desde Moto3, sin pasar ni siquiera por Moto2. “Cuando yo llegué, el salario mínimo estaría en unos 250.000 dólares (140.000 euros)”, señala. Ese sería un buen inicio, aunque el aussie aprovecha también para mandar otro recado a los responsables del Mundial y los equipos de ahora y de entonces.

“No todo eran flores entonces, porque cuando yo llegué todavía había tipos que pagaban por un asiento, y eso ya no lo tenemos, lo cuál es fantástico”, asegura. Las cifras que refleja Miller en la entrevista, registrada hará cosa de un mes, resultan escandalosas cuando se piensa que estos pilotos se juegan la vida cada vuelta a más de 350 kilómetros por hora, en una profesión que en la élite cuenta tan solo con 22 especialistas.

Aunque los pilotos han intentado organizarse en más de una ocasión, por ahora no han acordado formar una asociación de pilotos que pueda tratar como colectivo problemáticas como la falta de un salario mínimo dentro del paddock. En otras disciplinas de motor, como por ejemplo la Fórmula 1, la GPDA (Gran Prix Drivers’ Association) ha velado por las condiciones de trabajo y seguridad de los profesionales en pista desde su fundación en 1961 y, especialmente, desde su refundación en 1994.