Este mismo lunes ha sido cuando la Real Federación Española de Fútbol ha recibido en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas la Copa del Rey que será entregada el próximo sábado en el Estadio de la Cartuja. Durante este último mes el trofeo ha sido pulido y repasado en la joyería madrileña Alegre después de que fuera entregado por el todavía vigente campeón del torneo copero, el Athletic Club de Bilbao. Es costumbre que, salvo que se pueda quedar con el trofeo en propiedad, sea devuelto por el ganador a esta joyería en torno a un mes o incluso antes de la nueva disputa de la final. Una Copa que, según ha sabido MD; volvió muy bien y sólo con algún pequeño desperfecto consecuencia del paseo histórico en la gabarra cuando el equipo vasco se adjudicó la última Copa del Rey. Gane quien gane el sábado, no se quedará tampoco el trofeo en propiedad dado que sólo se da cuando se consigue tres veces consecutivas o cinco alternas.

Desde el año 1976,, con motivo de la puesta en marcha del torneo bajo la actual denominación, es la joyería madrileña la encargada de hacer esta Copa del Rey. No sólo eso, además se hace una copa en miniatura para todos los componentes del equipo que salga vencedor al igual que las medallas para los subcampeones y un plato por su condición de segundo clasificado. También los árbitros reciben una medalla de recuerdo por participar en esta fiesta del fútbol.

Será ya el miércoles cuando la Copa se desplace a Sevilla. Ahí está previsto que sea paseada el jueves por el río Guadalquivir que atraviesa la ciudad hispalense hasta llegar al Palacio de San Telmo donde estará presente en el acto del presidente de la RFEF, Rafael Louzán, con el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla. Acto que servirá para inaugurar la exposición sobre la historia del trofeo que estará en el palacio de la sede de la presidencia de Andalucía hasta el próximo domingo.

El viernes 25 está prevista la cena oficial con los dos presidentes de ambos equipos, Joan Laporta y Florentino Pérez. Acto que tendrá lugar en el Real Alcazar de Sevilla.