19 June, 2024

Roger Federer sigue en la mente de todos los aficionados del tenis. No hay día que no se eche de menos a una de las grandes leyendas de este deporte. 365 días han pasado de la imagen del suizo llorando desconsoladamente junto a su amigo Rafa Nadal en una Laver Cup que se recordara por ser el lugar en el que vimos, por última vez, vestido de corto al helvético. Sin embargo, no ha dudado en viajar hasta Vancouver (Canadá) para estar presente en la sexta edición de una competición que mide a Europa contra el mundo y que él mismo impulsa.

El tenis vive un momento de cambio tanto en el circuito masculino como femenino. Un cambio de paradigma entre la vieja guardia y los aspirantes. Unos ya han derribado la puerta. Otros lo siguen intentando. En un deporte que parecía atrapado y marcado por la monotonía, los jóvenes están revolucionando el circuito. El tenis vive un buen momento ya que se viven momentos únicos como “el título de Coco Gauff en el US Open, Carlos Alcaraz en Wimbledon o Novak Djokovic reescribiendo la historia”, comentó Federer en la antesala de la Laver Cup.

Están llegando jóvenes, una generación contra la que no he jugado nada: Alcaraz, Rune o Sinner. Lamentablemente no pude jugar contra ellos. El futuro parece brillante, el juego siempre evolucionará y lo bueno es que disfruto mucho viendo y siguiendo los resultados”, añadió Roger Federer. Una espina clavada por no poder competir ante el nuevo talento joven que aparece en los primeros puestos de la clasificación de la ATP. Sin embargo, el extenista suizo pudo pelotear con el español cuando tenía apenas 16 años.

En Wimbledon de 2019, Roger Federer llama a Juan Carlos Ferrero para entrenar antes de su partido de cuartos ante Kei Nishikori. El suizo, contento con ese entrenamiento, vuelve a llamar al español para preparar su partido de semifinales ante Rafa Nadal. Sin embargo, tras esa práctica salta Alcaraz y se pone frente a frente con Roger Federer. “Fue una experiencia única para mí, ya que aprendí mucho ese día. A medida que avanzaba el entrenamiento comencé a relajarme más y, al final, lo disfruté muchísimo”, aseveró el murciano.

Las semejanzas en el juego de ambos son latentes. Tanto el español como el suizo son muy agresivos desde el fondo de pista e intentan llevar la iniciativa en todos los puntos que disputan tanto con su derecha como con su revés. Sin embargo, la principal diferencia entre Alcaraz y Federer es el saque, un aspecto en el que ha mejorado mucho el murciano, pero sobre el que se centra gran parte del trabajo de su cuerpo técnico.


Fuente: as.com