21 February, 2024

Desde lo más alto la vida es distinta. Ni mejor ni peor, diferente. Y ahí habita a sus 21 años Arturo Coello (Valladolid, España, 2002), el número uno más joven en asaltar el trono del pádel mundial tras haberse actualizado el ranking FIP y Premier Padel que se suman al logro en World Padel Tour.

Un Coello más maduro, más hecho, dentro y fuera de pista. Todavía en pleno desarrollo pues, como él mismo sabe sigue siendo “un niño”, afronta una vida completamente diferente que ha cambiado en apenas dos años y que le hace tener que lidiar con medios, marcas o aficionados de una forma que quizá jamás imaginó. Y, aún así, todo lo asume con una inusitada profesionalidad para su corta edad y esa pasmosa normalidad que transfiere asumir las cosas como son, sin sobredimensionarlas.

El español atiende a Mundo Deportivo en un evento de uno de sus nuevos patrocinadores, TQ Alternative Investments, donde se estrena como capitán y no como jugador pues en los TQ Open Days él y Alejandra Salazar tienen su propio equipo de amateurs para vivir el pádel desde un prisma más relajado.

Arturo Coello y Ale Salazar, protagonistas del evento TQ Investments.

Arturo Coello y Ale Salazar, protagonistas del evento TQ Investments.

Te has convertido en el primer jugador en lograr el uno en WPT y Premier. ¿Cómo se vive la vida de un número uno?

Orgulloso y agradecido del compañero que tengo, la familia que tengo y todas las personas que hay detrás para lograrlo. Aunque el ranking refleje que estoy solo, los dos somos números uno.

Nueve meses después del inicio de temporada, y echando la vista atrás, qué balance haces, cómo te sientes.

Ha habido un cambio importante y no hablo solo del juego. Me noto más maduro en pista, más hombre dentro del niño que soy. Resolvemos situaciones difíciles, abordamos escenarios muy importantes…, el equipo que hemos creado es muy bueno.

Se habla mucho de la relación que tenéis Agustín y tú dentro y fuera de pista que, parece, os hace impermeables a todo. ¿La amistad es la clave del éxito?

Cuando eres amigo de una persona la proteges y compartís cosas que nadie más sabe. Eso es lo que hemos creado Agustín y yo, que más allá de un compañero es un gran amigo. Intento ayudarle fuera del pádel en todo y él a mí también. Si a eso le sumas que hacemos buenos resultados, ojalá este proyecto dure mucho tiempo porque es muy bonito.

Hace meses te entrevistamos en Mundo Deportivo y el titular fue que Tapia y Coello podían ser mejores que Juan y Bela porque solo su historia determinaría cuál es su techo, algo que sorprendió. ¿Quieres matizar o explicar quizá cómo se entendió?

La trayectoria de Juan y Bela, juntos y por separado, en el pádel moderno es casi imposible de conseguir, pero todo puede pasar. Son dos trayectorias impecables de dos deportistas únicos y lo digo porque me ha tocado muy de cerca. Solo el hecho de que nos comparen es un orgullo y si alguna vez podemos superarles, que creo es imposible, estaré encantado. Lo importante es hacer nuestro camino y ojalá el día de mañana hablen de nosotros un cinco por ciento de lo bien que se habla de ellos.

Con 21 años eres el jugador más joven en lograr el número uno, muy cerca de Fernando Belasteguín que lo logró con 22, cómo es la vida desde lo alto

Pues con más ajetreo y con menos tiempo de estar en casa. Es una responsabilidad muy bonita, pero bendita responsabilidad, como dice Alejandra -Salazar-. Es un sueño, algo muy bonito y de una forma muy prematura que me da tranquilidad para saber que tengo mucho que mejorar y que ni soñaba con tener ahora.

Hace escasos días se ha publicado cómo se conformará el ranking de la FIP y por ende de Premier Padel el año que viene y por los torneos que puntúan, a pesar de vuestro excelso año en WPT, podéis no salir de uno. ¿Os sentís perjudicados?

Este es un año circunstancial y había que tomar una decisión con el ranking y se ha intentado hacer de la manera más objetiva posible. Agus no pudo jugar varios torneos Premier el año pasado y le perjudica a nivel individual y a nosotros como pareja, claro. Pero estamos al margen, sabemos qué trabajo hacemos y si el año que viene salimos de dos o de tres, tendremos nuevas ilusiones y objetivos.

Pero chirriaría que no fuerais la pareja uno después de vuestro 2023…

No me gusta fijarme en esas cosas, la verdad. Y, es más, comparto la opinión de Juan -Lebrón- en la que decía que si ganas todos los partidos y torneos serás número uno. Me encantó esa reflexión y es la que me aplico.

De momento lleváis cuatro de cinco y todos consecutivos.

Los últimos han salido muy bien. El primero del año, en Doha, caímos ante Franco y Martín que lo hicieron muy bien y ahora que ya sabemos cómo se hace el ranking hay que poner más hincapié en los Premier que quedan.

Qué torneo os marcáis hasta final de temporada como especialmente importante para el número uno. El Buenos Aires Master, el Major de México, el Master Final…

El Major de México seguro es muy importante en lo que resta del calendario para la configuración del próximo año, también ahora el Master de Madrid…, tenemos que estar muy concentrados física y mentalmente para lo que queda de temporada.