21 February, 2024

La superestrella de la gimnasia Simone Biles, cuatro veces campeona olímpica, regresó este sábado a la competición en el evento US Classic poniendo fin a un parate de casi dos años desde los Juegos Olímpicos de Tokio. Y lo hizo con rutinas fantásticas que le permitieron conseguir una victoria que será difícil de olvidar. Como si el tiempo no hubiera pasado para ella. Leyenda.

Biles, que se tomó ese periodo sabático para concentrarse en cuidar de su salud mental, comenzó su participación con una gran actuación en las barras asimétricas, con un resultado de 14.000 puntos.La atleta, de 26 años, se mostró sonriente al comenzar y finalizar su ejercicio ante los calurosos aplausos de sus fanáticos, que llenaron los 11.000 asientos del NOW Arena de Hoffman Estates, a las afueras de Chicago (Illinois).

La estadounidense concluyó en el segundo lugar de esa prueba y posteriormente también compitió y fue la mejor de todas en la barra de equilibrio (14.800), en el ejercicio de suelo (14.900) y en potro (15.400).

Sí, fue un regreso redondo porque no sólo volvió a competir sino que se consagró como vencedora de la competencia. Totalizó 59.100 para terminar primera con amplio margen sobre Leanne Wong (54.100) y Joscelyn Roberson (54.050).  Los Juegos Olímpicos de París 2024 están a la vuelta de la esquina.

La sonrisa de Simone Biles tras su performance. Foto: AP
La sonrisa de Simone Biles tras su performance. Foto: AP

El drama de Tokio

Biles fue una de las grandes protagonistas de los Juegos de Tokio, donde el mundo del deporte esperaba que repitiera su colosal actuación de Rio 2016, donde cosechó cuatro oros y un bronce. La estadounidense no logró cumplir esas expectativas pero fue capaz de colocar en el foco global los desafíos de salud mental que enfrentan los deportistas de élite.

Sometida a una enorme presión, la participación de Biles en Tokio dio un giro dramático e inesperado que comenzó con una serie de errores inusuales durante las primeras rondas de clasificación.

Biles, en acción. Foto: Reuters
Biles, en acción. Foto: Reuters

El bloqueo de Biles, que confesó sentir “el peso del mundo sobre mis hombros”, la llevó a renunciar a última hora a la mayoría de pruebas apelando a su salud mental, pero también a su seguridad física.

Biles aseguró que había sido víctima de un fenómeno conocido como twisties, que provoca que las gimnastas pierdan el sentido de la orientación cuando están en el aire y se arriesguen a malas caídas y lesiones.

Biles, que había logrado una medalla de plata en el concurso general por equipos, fue capaz de volver a la competición antes del final de los Juegos y se adjudicó un bronce en la barra de equilibrio.

Simone Biles hace equilibrio en la viga. Foto: Reuters
Simone Biles hace equilibrio en la viga. Foto: Reuters

Además de la presión de ser un ícono global del deporte, Biles atravesó por dolorosos episodios en su carrera y su vida personal.

La estadounidense estuvo entre las decenas de gimnastas de élite que sufrieron abusos sexuales a manos del médico del equipo estadounidense Larry Nassar, condenado a décadas de cárcel por estos delitos.

Aunque Biles no ha anunciado si aspira a competir en París-2024, su actuación del sábado podría ser un primer paso en esa dirección.

Aug 5, 2023; Hoffman Estates, Illinois, USA; Simone Biles hugs coach Cecile Landi after competing on the balance beam during the Core Hydration Classic at NOW Arena. Mandatory Credit: Jon Durr-USA TODAY Sports
Aug 5, 2023; Hoffman Estates, Illinois, USA; Simone Biles hugs coach Cecile Landi after competing on the balance beam during the Core Hydration Classic at NOW Arena. Mandatory Credit: Jon Durr-USA TODAY Sports

Este evento es la última oportunidad para clasificarse para los Campeonatos Nacionales de Estados Unidos que se celebrarán del 24 al 27 de agosto en San José (California).

En 2018, Biles ya utilizó esta competencia para regresar a escena después de tomarse un largo descanso tras los Juegos de Rio y después se colgó dos medallas de oro en los Mundiales de 2018 y 2019.

Toda la plasticidad de Biles. Foto: Reuters
Toda la plasticidad de Biles. Foto: Reuters

En su reaparición del sábado, Biles vistió de blanco y negro y portó el número de competidora 231. En el gimnasio se respiraba un ambiente electrizante y el público rompió en aplausos tras cada movimiento de la estadounidense en las barras y cuando aterrizó en el suelo.

Biles optó por no realizar algunos de sus movimientos más arriesgados en sus rutinas de regreso si bien en su práctica del viernes llegó a realizar la compleja maniobra conocida como doble salto Yurchenko.

Biles, en el ejercicio de suelo. Foto: AFP
Biles, en el ejercicio de suelo. Foto: AFP

Fuente: agencias