21 February, 2024

Estudiantes se juega la continuidad, o no, en la Copa Sudamericana frente a Barcelona de Guayaquil, que en Ecuador sacó una ventaja de 2-1 que lógicamente defenderá esta noche en el estadio Jorge Luis Hirschi, desde las 21:00. El encuentro, correspondiente a las revanchas de los playoffs de octavos de final, tendrá a Wilson Sampaio, de Brasil, como árbitro, y a su compatriota Wagner Reway en el VAR, mientras que la televisación estará a cargo de DSports y DGo.

En el momento más complicado del ciclo que tiene a Eduardo Domínguez como entrenador, tanto desde lo futbolístico como en lo que tiene que ver con los resultados, el conjunto albirrojo hará lo posible para revertir la derrota por un gol sufrida la semana anterior como visitante para acceder al grupo de los 16 mejores equipos de la competencia que lo tuvo como finalista en la edición 2008.

De este modo, Estudiantes está obligado a ganar para evitar la eliminación directa: si lo hace por dos o más anotaciones avanzará de ronda en forma directa, mientras que si su eventual victoria es por un gol deberá definir la llave con remates desde el punto del penal, pues no se tendrá en cuenta el anterior criterio de los tantos marcados como visitante.

Goiás de Brasil, que en la etapa de clasificación compartió grupo con Gimnasia, espera por el ganador de esta llave para disputar los octavos de final desde agosto.

La formación de Eduardo Domínguez llegó a esta instancia de reclasificación por haber quedado segundo en el Grupo C, con los mismos puntos que Bragantino de Brasil (14), pero con menor saldo de goles, en tanto que Barcelona lo hizo procedente de la Copa Libertadores, en la que finalizó tercero de una zona compartida con Palmeiras de Brasil, Bolívar de Bolivia y Cerro Porteño de Paraguay.

Los ecuatorianos, que tendrán el debut de Diego López como director técnico, bajo el interinato de Segundo Castillo, quien se hizo cargo tras el alejamiento del argentino Carlos Bustos, sacó ventaja en la ida con una victoria que confirmó la baja del rendimiento del conjunto estudiantil, que apenas ganó un partido de los últimos nueve disputados en todos los frentes que se encuentra atendiendo.

Estudiantes lleva cinco encuentros sin ganar y acumula dos derrotas en fila: la sufrida en Guayaquil y la del fin de semana ante River, el flamante campeón de la Liga Profesional, al que enfrentó con un equipo alternativo para reservar energías de cara al choque copero.

El equipo Pincha no está confirmado, pero Franco Zapiola podría ser la sorpresa en el medio

Estas caídas no hicieron más que acentuar el declive de una formación que tras una meteórica escalada de la mano de Eduardo Domínguez, quien desembarcó para ocupar el puesto de Abel Balbo, con la temporada en marcha, se instaló en una meseta futbolística que lo frenó en la Liga Profesional y lo dejó segundo de Bragantino en la pulseada en el grupo que animaron en la Copa Sudamericana.

Los motivos que pincharon el crecimiento de Estudiantes aceptan varias explicaciones, aunque el partido de esta noche asoma como un punto de inflexión, porque decidirá, nada menos y nada más, el futuro del club en el certamen continental, a esta altura del año un objetivo posible de cumplir tras un repaso del nivel exhibido por los clubes que jugarán la ronda final.

El plantel albirrojo completó su preparación en el predio deportivo de City Bell, sin que su técnico adelantara el 11 inicial con el argumento de cuestiones físicas que tienen afectados a jugadores que, en algunos casos, han sido base en una campaña que hoy plantea la prueba más exigente del proceso.

De todos modos, en principio, Santiago Nuñez será titular en la defensa, Mauro Boselli sería suplente y Franco Zapiola podría ser la sorpresa en la línea media.

Además de la ventaja que significa el triunfo por 2-1 en Guayaquil, Barcelona llega a esta revancha con más tiempo de descanso, ya que no ha tenido competencia local, lo cual le permitió a su nuevo entrenador aprovechar una mayor cantidad de horas en trabajos de campo, buena parte de las cuales estuvieron focalizadas, justamente, en el desquite contra el representativo Pincha.

Lo expuesto, claro, aseguró un gran interés en los fanáticos de Estudiantes que se reflejó en la demanda de localidades (hasta ayer se vendió el 80 por ciento de las entradas), que asegura tribunas colmadas como marco a un partido que dejará una marca en la formación de Eduardo Domínguez, el técnico que en la víspera trató de contagiar esperanza desde el contacto que mantuvo con la prensa.

Lo ocurrido en Ecuador, más allá del resultado, permite considerar que la serie está abierta, dependiendo su definición, básicamente, en lo que pueda ofrecer en cancha el conjunto local, que atento a los antecedentes más inmediato tendrá que ajustar detalles en las dos áreas.


Fuente: El Día