
Pareció un mazazo. Un golpe al corazón del equipo. La intercepción de Mark Nawaqanitawase a Nicolás Sánchez a 5 metros de su propio ingoal auguraba malas señales para un equipo que lo buscó por todos lados, insistió, pero falló en la definición y sobre todo en la defensa. Aún con esa conquista, los Pumas no se desmoralizaron y lo salieron a buscar. Desde el cachetazo de la salida de Emiliano Boffelli que le dio la posesión a los de Cheika y un golpe de Samu Kerevi sobre Mateo Carreras, que le brindó la posibilidad al seleccionado argentino de jugar a pocos metros del ingoal. Ahí, los Pumas tuvieron paciencia y el temple para construir. Como el try de Jerónimo De la Fuente o el de Julián Montoya, Juan Martín González se filtró a la salida de un ruck y apoyó el try del triunfo.
“Dijimos que vayamos a buscarlo, estamos preparados para hacerlo. Yo sólo la agarré y la apoyé, no dudé en el momento que había apoyado”, expresó González, medido más allá de la euforia del éxito. Además del try, el tercera línea tuvo un rendimiento óptimo, sobre todo en ataque y fue uno de los más incisivos con la pelota en su nuevo rol. Por primera vez en su carrera profesional arrancó un partido como octavo, una apuesta de Michael Cheika que funcionó bien. “González jugó de octavo de más joven y creo que es una posición en la que para mí encaja. Necesitamos del número ocho en nuestro juego y él tiene las cualidades para jugar ahí”, había anticipado en la previa el head coach de los argentinos. Además, el mendocino fue vital en el lineout y recibió nueve de los once lanzamientos propios. Los Pumas fueron solventes en esa faceta y se llevaron el 100% sus pelotas.
En 13 tests y apenas arrancando su tercera temporada con el seleccionado, González igualó a Juan Manuel Leguizamón como el forward argentino con más tries en el Rugby Championship. El año pasado le marcó en dos oportunidades a los Wallabies, otro a los Springboks y anotó el único de la histórica victoria sobre los All Blacks en Christchurch. Contabilizando a los backs sólo se ubica detrás de Emiliano Boffelli (7), Juan Imhoff (6) y Nicolás Sánchez (6) en más de una década de los Pumas compitiendo en el torneo por excelencia del hemisferio sur.
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El tercera línea lleva 22 tries en 68 partidos en su incipiente carrera profesional, una cifra notable para el puesto que ocupa. Es un momento especial el formado en Marista, con la particularidad de que se quedó sin club, tras la suspensión de la Rugby Football Union a London Irish hace más de un mes por problemas financieros, que dejó a los jugadores a la deriva. Lucio Cinti firmó con Saracens, el último campeón de Inglaterra; Agustín Creevy, con Sale Sharks, finalista, mientras que Ignacio Ruiz y González aún buscan alternativas en Europa. Por su nivel actual y su proyección no debería tener inconvenientes para seguir compitiendo en la elite después de la Copa del Mundo de Francia.
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“Nos bancan siempre y quiero agradecerles a todos los argentinos”, fue el mensaje del joven octavo, con una templanza y serenidad de un jugador con largo recorrido en el máximo nivel. El agradecimiento al bullicioso público que se hizo notar en la noche en Parramatta. Fue la segunda vez en la historia que los Pumas ganan con un try en la última jugada del partido frente a un rival del Tier 1, luego del triunfo ante Escocia por 34-31 en Santiago Del Estero, con la conquista de Emiliano Boffelli, el cual mañana se cumple un año. Será una jornada difícil de olvidar para González.
Fuente: La Nacion